A CONTRAPELO
30 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.TUVO UN agitado estreno la nueva munícipe del PP en Lalín. Nuria Rodríguez Carral cogía ayer el testigo de Ramiro Ruibal en el grupo de gobierno. También heredaba buena parte de sus concejalías, entre ellas alguna patata caliente como Comercio, con el sector dividido, y Sanidade, con demandas de más especialistas en el ambulatorio y el estudio del hospital comarcal. Y nada más tomar posesión ya se encontró con los primeros dardos envenenados desde la oposición por otra de las herencias de Ruibal, en concreto, la dedicación exclusiva. Un incentivo pero también una carga, ya que el grado de exigencia será mayor. Tendrá poco tiempo para demostrar sus habilidades políticas en terrenos resbaladizos. Va a tener que hilar fino en esta recta final de mandato para convencer con su gestión y con la precampaña ya abierta.