El Portadeza debe derrotar hoy al Anaitasuna para seguir vivo en la lucha por ascender tras caer sin opción ante el favorito
29 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Ni en su mejor día habría conseguido el Portadeza Lalín la victoria sobre este Granollers que ayer demostró con una lección magistral por qué es el gran favorito al primer puesto en esta fase de ascenso. El filial del equipo Asobal pasó como una apisonadora sobre los hombres de Xosé Couso, que jugaron sus cartas con la paciencia debida. Pero es que este Granollers pertenece a otra Liga. Rápido como ningún otro conjunto que haya pasado por el Municipal de Lalín en los últimos años, con una defensa de hormigón armado, ladrón de carteras consumado, locomotora al contraataque, con una circulación del balón que daba la vuelta a la línea de seis metros en un respiro y un lanzamiento exterior casi imparable... los jugadores dezanos no pudieron hacer otra cosa que reconocer en sus caras la derrota al descanso del partido mientras enfilaban el túnel de vestuarios con un 11-20 irremontable. El resultado final, 21-40, no deja lugar a engaño. Después de nueve horas y media de viaje desde Lalín lo peor para el Portadeza no ha sido la derrota ante el gran favorito. Lo peor son los 19 goles de desventaja. Una cifra que prácticamente obliga a los rojinegros a ganar sus dos partidos restantes en la fase. Porque ante un hipotético empate por el segundo puesto (nadie duda de que el primero será de Granollers), la paliza recibida a manos de los catalanes sería losa casi insalvable. Por lo de pronto, seguir soñando con un hueco en División de Honor B pasa inexcusablemente por vencer hoy al anfitrión, el Anaitasuna (19,30 horas), que ayer cayó en un final de infarto a manos del Edenca.