Los senderos del Camino

LALÍN

Al FILO | O |

21 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

LA VIDA DA MUCHAS VUELTAS y viviendo hacemos camino. Un sendero plagado de dificultades, de sorpresas, de tramos fáciles y abruptos, de días grises y horas radiantes. La mayoría de las veces simplemente caminamos sin saber muy bien a dónde nos van a llevar nuestros pies y los días que se van cayendo del calendario. Con todo esto es fácil comprender que seguir un Camino como el de Santiago haya atraído durante tantos siglos a millones de personas por que el Camino no es sólo caminar un trayecto entre un punto y Compostela es también una forma de vida, es un tiempo para pensar, para ver la existencia y el mundo de otro modo, desde otra perspectiva. En el Camino todos somos peregrinos. Lo son los presos que cambiaron las celdas de la cárcel de Pereiro de Aguiar por la Vía de la Plata y hoy irán a pie desde Lalín a Bandeira; lo son la pareja de franceses que llegó una noche invernal a A Laxe y se convirtieron en los primeros ocupantes del albergue o la pandilla de cinco jóvenes de Ciudad Real que hace unas semanas pasó recorriendo una ruta a Compostela por Rodeiro y hizo una parada en Lalín para descansar y visitar la zona. Para recorrer el Camino no hacen falta más prebendas que salir rumbo a la tumba del Apóstol. No importa las vueltas que se den, ni que la ruta tengo o no título oficial. Lalín y Rodeiro reivindican el Camino de Invierno y es que antes al igual que ahora los peregrinos eran los que hacían camino, lo que trazaban los itinerarios paso a paso en los mapas, los que abrían las rutas y buscaban atajos. Ya que para hacer camino, lo único que hace falta es caminar.