El aumento de socios se ha notado desde el principio gracias al trabajo de la asociación. -Vuestro trabajo inicial, ¿es una garantía para el que entra nuevo en la asociación? -Si, aunque a la gente le cuesta mucho entrar porque hubo malas experiencias. El que paga una cuota de 2.000 pesetas al mes y después mira si las recuperó no es valioso. Importa el que tiene iniciativas y que mira a medio o largo plazo y por el bien del pueblo en general. Eso es lo que va a beneficiar a la hostelería. -Aún así, algunos quieren resultados concretos, como una central de compras. -Si todos nos juntamos podemos hacer presión y rebajar los precios. Pero no nos planteamos la creación de una central de compras. Sin embargo, para las fiestas de Lalín haremos un pedido en el que pueden entrar todos los socios. Hablaremos con las distribuidoras y el que mejor oferta presente será a quien le compremos.