En la ventanilla del Concello de Dozón reina estos días la alegría

Rocío Perez Ramos
Rocío Ramos LALÍN

DOZÓN

Ir contento al trabajo siempre es un plus y estos días las que no se pueden quitar la sonrisa de la boca despachando la ventanilla son las trabajadores del Concello de Dozón. El lunes empezaron a hacer las entregas de los cien euros que el alcalde de Dozón, Adolfo Campos, da a los vecinos e su bolsillo para la ayuda de la compra de libros a cada niño matriculado en el colegio del municipio.

Una medida que, apuntaban ayer las empleadas municipales, fue muy bien acogida por los ciudadanos del Concello. Ayer explicaban que están encantadas de la vida dando dinero. Y lo viven como si estuviesen entregando premios de la lotería o como si se convirtieran en una especie de pajes de los Reyes Magos en una atípica Navidad adelantada a septiembre.

Durante estos dos días ya fueron muchos los padres que se acercaron por las oficinas municipales a recoger el dinero. Las trabajadores apuntan que «van vindo a medida que no colexio lles dan o xustificante que acredite que o neno ou a nena están matriculados no centro». Señalan que «os que suelen vir son os pais, deixan os rapaces no cole pola mañá, recollen o certificado e veñen».

En la ventanilla, comentan, «todo son palabras de agradecemento a o alcalde e todo o mundo marcha moi contento, a xente está encantada». Indican que «moitos dan a noraboa pola idea e dicen que si todo o mundo fixera así, sería moito mellor». De momento el reparto aún no se completó. En el colegio hay unos 40 niños matriculados, lo que supondrá al regidor un desembolso de 4.000 euros. Campos ya anunció que el curso que viene «se Deus o quere» pagará a los estudiantes del colegio de Dozón la factura completa de los libros.

Mientras las trabajadores cosechan sonrisas y señalan que «así da gusto atender a ventanilla, é unha alegría».