Stop Biometano Agolada afirma que incluso irán a la vía judicial si se busca instalar una planta
AGOLADA
La plataforma Stop Biometano Agolada valoró ayer el resultado de la jornada informativa del sábado en el auditoriol, destacando que cuentan el respaldo de Concello y vecinos ante un posible proyecto para instalar una planta en este municipio dezano. Recalcan la existencia de evidencias científicas y testimonios de afectados para defender su rechazo. «Loitaremos con uñas e dentes e chegaremos ata onde sexa necesario, incluído o xulgado», advierten.
Respecto a las conclusiones en torno a esa jornada, aluden al purín como elemento con el que los ganaderos fertilizan la tierra y que «só causa problemas cando a Administración permite a proliferación das granxas sen base territorial», con excedente en algunas explotaciones de carácter industrial y que usan ganaderos en extensivo en épocas del año. Creen que las industrias de biogás o biometano lo usan como disculpa «para branquear outros residuos, como restos de matadoiros e lamas de depuradoras urbanas e industriais». En las ponencias se apuntó a que alguna planta tiene autorizados 164 códigos de productos distintos a procesar, «relativos a xurros serán tres ou catro como máximo».
Creen que no se solventan problemas de contaminación por nitratos en Deza, sino que los agravaría al extrapolar lo previsto en los proyectos de Xunqueira de Ambía y Curtis. En el primer caso se procesarían 84.500 toneladas de purín, generándose más del doble de digestato, 181.943; y en el segundo, serían 58.000 de purín, con 95.634 de digestato.
Incidieron en que los olores del purín se prolongan dos o tres días, mientras durar quince los de los digestatos, llegando a más distancia y sumándose a los que genere la planta o los camiones de transporte.
Sin regulación sobre los olores y testimonios de afectados
En la jornada se constató que no hay regulación ni a nivel nacional ni autonómico en torno a los malos olores que pueda generar la planta. Apuntan que en Agolada se procesarían 100.000 toneladas al año de residuos, la misma cantidad que generan de basura ciudades como A Coruña y Vigo. Hubo testimonios de afectados de otras plantas en marcha, críticos con sus efectos, además de aludirse a la presencia elevada de metales pesados o antibióticos en los digestatos, «unha ameaza para o chan, a auga, o medio ambiente e a sáude pública».