Agolada aúna vanguardia y tradición

Los ecos de los viejos oficios resuenan con fuerza en el sexto encuentro Corazón da artesanía, este fin de semana

.
J. B.
Lalín / la voz

Representantes políticos, artesanos, músicos y cocineros se reunieron ayer con motivo de la sexta edición del Encontro da Artesanía Tradicional e Popular de Galicia, Corazón da artesanía, que durará todo el fin de semana bajo los ancestrales pendellos de Agolada. Con un espacio inigualable que rezuma historia y cultura, cincuenta artesanos muestran a los visitantes una nutrida variedad de objetos y comidas, que en muchos casos son capaces de elevarse a la categoría de arte.

La directora xeral de Comercio e Consumo, Sol Vázquez, fue la encargada de inaugurar este evento, organizado por la Xunta, que pretende simbolizar «a todos os artesáns que no poden estar aquí neste día para lembrar», precisó Vázquez. A la presentación también asistió el alcalde de Agolada, Ramiro Varela, que agradeció la presencia de los asistentes y agregó que la feria trata de combinar «iniciativas turísticas con artesanais».

Algunos de los participantes bajo los ancestrales pendellos ya poseen una veteranía de varias ediciones, como es el caso de Álvaro Seivane, fabricante de las gaitas Seivane, que repite por cuarto año. Para él, «o fin principal non e vender», sino que de lo que se trata es de «arrimar o noso graiño de area» a estas ventanas del conocimiento que son los encuentros como Corazón de Artesanía. Pero no todos los allí presentes son repetidores. Es el caso de Mari Dori, que realiza colgantes de semillas y maderas, y que recibió la noticia de su participación con ilusión, ya que «hace un año que cree mi empresa y me sentí halagada de poder exponer» por primera vez.

Se prevé que un escaparate como este ayude a las ventas de los participantes, aunque uno de los objetivos principales se encuentra al margen de lo económico, pues es el de dar visibilidad a estos artesanos y a sus trabajos. Esta es la orientación del alfarero José Juan Unzureta, que cree que «no son ferias para vender», pero que considera que aún así «pueden salir encargos y es otra forma de estar, pues es una feria muy cómoda».

Hay configurados 33 puestos de venta y exposición, pero no todos son de artesanía. El espacio gastronómico de la feria también cuenta con olor, sabor y una amplia variedad de oferta culinaria vanguardista. Durante estos días se celebran degustaciones, además de talleres gratuitos.

En definitiva, los pendellos de Agolada son la suma del amor y el respeto por unas raíces ancladas en aquellos oficios que han desafiado el paso de los siglos, y que hoy permanecen con la fuerza de una vitalidad casi intacta.

La segunda jornada de Corazón de Artesanía arrancará a las 11.30 horas con la recepción de participantes al campus de oficios. A las 12.30 se hará presentación de esta iniciativa por su coordinador, Luis Gil, junto a la conferencia del diseñador y arquitecto Pedro Feduchi. Este año se centra en la madera, de la artesanía a la industria. A las 13.00 tocará la Banda de Agolada. De 13.00 a 15.00 se podrá disfrutar de Artesanía no Prato con el cocinero Héctor López.

Ya más entrada la tarde, a las 16.30, se podrá asistir a una mesa de debate del campus de oficios, con la participación, entre otros, del secretario de la Escola Enxeñería Forestal de Pontevedra, Juan Picos; y la técnico GAIN CIS-Madeira, Monserrat Rodríguez Ogea. A las 17.00 habrá exhibición de las hilanderas de la Asociación de Mulleres de Cabanas de A Coruña.

Sobre las 18.00 se podrá disfrutar de un pasacalles del Grupo Bico da Balouta. A las 20.30 el cocinero Diego López, del restaurante La Molinera de Lalín, estará en Artesanía no Prato. Y a las 22.30, cierre con la actuación de Radio Cós.

A lo largo de las tres jornadas se incluirá como novedad una serie de cursos y talleres, para que todos aquellos visitantes de la feria tengan la oportunidad de aprender la esencia de alguno de los oficios presentes. Entre todos los cursos, tan interesantes como variados, también tiene cabida el reciclaje. El proyecto Polos Pés lo presentan tres innovadores artesanos, María José Martínez, José Antonio Carrera y Aroa Veiga, como una actividad participativa que consiste en la creación de calzado, a partir de materiales reciclados como el papel.

En este taller el objetivo creativo es «utilizar la base de un diseño de zapato tradicional, que es un zueco», en palabras del presidente de la asociación Galega de Artesáns Tradicional, Albino Quinteiro.

Álvaro M. Leiro, cesteiro tradicional, imparte talleres para convertir los juncos en utensilios de lo más variado, como el carapucho o coraza, que servía para «estar quietos coas vacas, pero dende que inventouse o plástico xa non se empregan», asegura. Leiro muestra su trabajo con una cierta nostalgia, pues considera que «isto levase facendo dende fai miles de anos polos labregos, pero agora está desaparecendo». Para realizar un caperuzo o una cesta, Leiro comenta que se precisan de quince a veinte horas de labor con los juncos, que es el material primordial de sus obras. Todo ello sin contar ese tiempo necesario para recoger todo el material. En algunos casos para elaborar una pieza se pueden llegar a emplear hasta 180 metros de tiro de silva.

Álvaro M. Leiro

Cesteiro tradicional

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
2 votos
Comentarios

Agolada aúna vanguardia y tradición