Un rayo de luz para el legado de Wily

Javier Benito
javier benito LALÍN / LA VOZ

DEZA

Responsables de Educación y de las escuelas de Restauración de Ourense y Pontevedra valoraron en su estudio el estado de sus esculturas de madera

01 ago 2026 . Actualizado a las 21:14 h.

Un rayo de luz y esperanza se abre para preservar el legado de Antonio Taboada Ferradás Wily (Lalín, 1962-2006). Entre nubarrones e incertezas su familia lleva años de lucha, en especial su hermana, Cruz Taboada, que además preside la Asociación de Amigos da Obra de Wily, para conseguir la restauración de sus esculturas así como su futura conservación y exposición al público. En ese camino lleno de gestiones constantes y sinsabores se abre una expectativa firme para materializar ese anhelo que permita custodiar para futuras generaciones las obras de un creador que debería figurar con leras de oro en el arte gallego.

El estudio gestado por Wily en Botos recibía esta semana la visita de la directora xeral de Formación Profesional de la Consellería de Educación, Eugenia Pérez Fernández, junto a la directora de la Escola Superior de Conservación e Restauración de Bens Culturais de Galicia en Pontevedra, Andrea Fernández Arcos, y la directora Centro de Conservación e Restauración San Martín de Ourense, Vania López Arias, además de técnicos vinculados a ambas instituciones. Acompañados por Cruz Taboada efectuaron una primera valoración del estado general en que se encuentran la obra, centrándose en una quincena de esculturas con tamaños entre los dos y cinco metros.

Una toma de contacto donde testaron la situación en que se encuentra cada pieza y la intervención necesaria para su adecuada conservación. Ambas escuelas con el apoyo de la Consellería de Educación prevén restaurar esas esculturas con su traslado mayoritariamente a sus talleres, que requerirá un transporte especial y cuidadoso dado su delicado estado. Un proyecto que permitirá por un lado preservar esas esculturas pero también que los alumnos de ambas escuelas «poidan ter en conta a Wily e a súa obra á vez que traballan nas tarefas de conservación», apunta Cruz Taboada, ilusionada con esta vía abierta para garantizar un futuro a ese legado.

Entre las esculturas evaluadas figuran tanto policromadas como sin decorar, con algunas que solo requerirán tratamientos preventivos mientras otras deberán someterse a un trabajo más intenso. Cruz Taboada ensalzó el gran interés que se mostró en la visita por la obra de Wily. Por ahora no se han marcado ni plazo para iniciar esas labores ni tiempo para su ejecución. Incluso hay tres o cuatro obras de grandes dimensiones, muy pesadas, con cinco metros de altura y con un alto grado de deterioro, que se prevén restaurar en el propio estudio.

Firma de un convenio

Después de esta primera evaluación de la obra, una vez constatado el interés de la Consellería de Educación por su conservación, el siguiente paso será la firma de un convenio de colaboración en los próximos meses entre este departamento autonómico y la familia de Wily, como propietaria de las esculturas.

Cruz Taboada confía en que esta ocasión sí materializasen las gestiones abiertas con este organismo público, además de destacar la selección de obras realizada. En principio y en espera de cerrar los últimos detalles, una vez se materialice la restauración de las esculturas se abordaría un segundo convenio, en este caso para firmar la cesión de varias. Está manejándose que sean cinco o seis las que asuma la Xunta, para su exposición, e idéntico número que quedarían en manos del Concello de Lalín. Restaría alguna que permanecería en la familia para posibles cesiones para muestras temporales.

Otra posibilidad también pasa por su donación, como ya se hizo con otras de menor tamaño a varios centros educativos, a los institutos de Lalín que aún carecen de obra de Wily para darla a conocer entre sus alumnos.

Un análisis futuro para las obras hechas con plásticos y alambres

La iniciativa recién gestada para restaurar en torno a una quincena de esculturas de Wily está centrada en las ejecutadas en madera a golpe de motosierra, en su personalísimo estilo y que le confiere autenticidad a su arte. En ese proceso participa la escuela de Pontevedra que también trabaja para conservar obra de otro artista lalinense, el universal Laxeiro, en colaboración con su fundación.

Pero en el estudio de Botos se guardan otras donde los plásticos y el alambre fueron los materiales empleados. Cruz Taboada incidía en que quedarán para un estudio posterior.

Una vez que se materialice esa restauración en vías de programarse restarían algunas piezas de menor relevancia, así como otras en cesión temporal, que requerirían trabajos de conservación. Pero la familia prevé asumir esas tareas en el futuro de la mano de la empresa Renovatio S. L., que ya trabajó hace un tiempo en el cuidado de varias obras.

Desde acuarelas y dibujos a distintos textos, entre ellos poesía, y grabaciones musicales siguen atesoradas por la familia de Wily. Un legado que junto a las esculturas llevan años divulgando para mantener vivo un conjunto único de arte, de un creador igual de único que nos dejó hace dos décadas. La exposición Wily, sempre Wily de finales del 2024 en el museo de Lalín sirve como claro ejemplo de ese afán que merece elogio y el apoyo de las instituciones.