El estradense consiguió por cuarta cita consecutiva bajar de las tres horas
17 dic 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Con cierto sabor agridulce, que cada que pasa tiende más a sentirse orgulloso por el logro cosechado, regresó el estradense Emilio Rúa Vaamonde de Málaga. El pasado domingo disputaba en la ciudad andaluza un nuevo maratón. A sus 57 años recién cumplidos ayer rozaba la medalla en la prueba en su categoría de edad, además de concluir en el puesto 441 de la general.
Emilio Rúa vive desde niño su adicción a correr y según avanzó su edad también lo hizo la distancia a recorrer. A la vez que perdía rapidez ampliaba el recorrido quemado por sus zapatillas. Ahora ya solo disputa medias maratones y la prueba completa de los 42,195 kilómetros. En Málaga tomaban la salida en torno a 22.000 corredores repartidos entre esas dos distancias, en una cita muy internacional, con presencia de 77 países y casi el 70 % de atletas procedentes del extranjero.
En su categoría de edad Emilio Rúa tuvo que pelear con medio millar de corredores, para terminar muy cerca del podio, a unos tres segundos del tercer clasificado. Firmó un tiempo de 2 horas y 56 minutos. Supuso el cuarto maratón donde logró bajar de las tres horas, quedándose cerca de su récord personal de 2:54. Todo ello en un circuito bastante plano y rápido en Málaga, donde ya había competido en alguna ocasión pero con muchos menos atletas, poco más de un centenar en su categoría.
Como comenta el propio deportista estradense sus marcas «para ser un corredor popular non están nada mal». Málaga no figuraba como su primera opción, pero la imposibilidad de acudir a San Sebastián o Valencia le hicieron marcarla en rojo. Además le supuso ampliar su tiempo habitual de preparación, que suele estar en catorce semanas y que en esta ocasión llegó a las dieciocho antes de participar en este maratón.
El año suele comenzarlo con dos o tres medias maratón para un total de seis o siete. Suma además uno o dos maratones por ejercicio, con una decena ya en sus piernas. Ya solo opta por estas carreras de larga distancia, tras engancharse hace algo más de diez años. Antes participaba en carreras populares de mucho menor recorrido, como los 10K.
El de Málaga fue su décimo maratón y su mejor resultado en la general, pero resulta complicado comparar. Por ejemplo el año pasado en Valencia terminó en el puesto 3.682 de la general y en el 183 de más de cincuenta años, pero eran más de 36.000 los atletas participantes. Destaca las buenas sensaciones vividas y continuar por debajo de las tres horas, aunque no mejorase su marca personal. Pero la mayor competencia en la prueba valenciana, que ritmos más rápidos, también influyeron para firmar ese récord que no pudo batir el pasado domingo.
Ahora la mirada ya está puesta en una prueba internacional, en concreto en Milán. Porque este martes como regalo anticipado de cumpleaños le inscribieron en ese maratón, el undécimo para sus piernas. Por delante unos meses de vértigo para llegar a él en buena forma el 12 de abril.