La agónica victoria del Estradense en los penaltis en el duelo de los octavos de final de la Copa RFEF ante el Arzúa, permite que los de Alberto Mariano se enfrenten en la siguiente ronda ante uno de los grandes favoritos a llevarse esta fase autonómica. La SD Compostela será el próximo rival de los rojillos, en un duelo que está previsto que se celebre a lo largo de la semana que viene, lo que obligaría a reorganizar los amistosos de pretemporada previstos.
El encuentro disputado ayer demostró, como cabía esperar, que todavía nos encontramos en los primeros tramos de la pretemporada. Un Estradense plagado de bajas, con 15 jugadores de la primera plantilla, aprovechó el partido para coger ritmo competitivo y seguir mejorando físicamente. El resto de futbolistas del primer equipo probablemente estén disponible a partir del lunes. De todos modos, Alberto Mariano, tal y como adelantó en la previa, no quiso reservar a sus mejores hombres para el encuentro, sacando un once reconocible con Cote en portería; Ander, Carabán, Martín Sánchez y Óscar López; Ángel, Brais Vidal, Mella, Javicho; y en ataque Dieguito y Borja.
En los primeros compases del encuentro fue mejor el Arzúa, pero a medida que los minutos pasaban el Estradense encontró mejores sensaciones, terminando el primer tiempo con ocasiones claras. La mala noticia fue la lesión de Cote, que se lesionó la rodilla en su debut con el conjunto rojillo.
En la segunda parte el Estradense dio un paso adelante y bombardeó la meta de Christopher, llegando a estrellar Mella un balón al palo. Pese a la ambición rojilla, el Arzúa se mantuvo firme hasta forzar la prórroga. A partir de ahí Coke sería el héroe. El guardameta detuvo en el primer tiempo un penalti lanzado por Iván. Un susto del que se repuso rápidamente el Estradense, que no estuvo fino de cara a puerta.
Una vez llegados a la tanda de penaltis, los rojillos anotaron los cinco, llegando el triunfo tras el una nueva intervención de Coke.