La venta ambulante de frutas, en picado

La Voz

DEZA

Miguel Souto

Sorprendía ver ayer en A Laxe el puesto ambulante de frutas de José, quien desde hace años viene desde Lugo. Porque el escaso tránsito en la N-525 era presagio de un bajón de ventas, como él mismo confirmaba. Pero con gran cantidad de naranjas ya compradas, intenta sacar un mínimo salario para salir adelante. Sabía que ayer tendría que estar todo el día allí, y sin garantía de vender lo suficiente. foto m. souto