El riesgo tuvo premio para el Estradense ante el Paiosaco

Javier Benito
javier benito A ESTRADA, LALÍN / LA VOZ

DEZA

BASILIO BELLO

La entrada de dos extremos en la segunda parte, por un mediocentro y un defensa, dinamizó el juego del Estradense para derrotar al Paiosaco

28 ene 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Arriesgar a veces tiene premio. Esta máxima se aplica en muchos ámbitos de la vida, incluido el deportivo. A ella apeló este domingo el entrenador del Estradense para afrontar la segunda parte en el complicado campo del Paiosaco. Su situación como colista de la Tercera parece augurar facilidades para asaltar su feudo, pero nada más lejos de la realidad, como pudieron comprobar los rojillos. Tras un primer período sin casi ocasiones de gol por ambos bandos, Alberto Mariano decidía retirar a un defensa y un centrocampista para introducir dos extremos. Toda una declaración de intenciones en busca de los tres puntos, pero también un riesgo de dejar huecos al rival. Pero la táctica surtió efecto y la victoria, aunque pírrica con un solitario gol de Juanín, afianza al equipo en la mitad de tabla, alejándolo un poco más de la zona caliente en este arranque de la segunda vuelta liguera.

El Estradense figura décimo, en la bisagra del grupo de veinte clubes. Sumaba ante el Paiosaco su octava victoria de la temporada tras 21 partidos disputados, que junto a los cuatro empates le reportaron ya 28 puntos. Para Alberto Mariano, este último triunfo supone «un pasito más, ante un rival directo y fuera de casa, alejándonos un poco de la zona caliente». Afirmaba ayer el técnico rojillo que resultó sufrida. «Es muy difícil jugar allí, aunque sea un campo ancho, por el viento que impide controles buenos del balón y donde circular no es fácil», argumentaba. A ello se suma el perfil del rival, un equipo muy físico e intenso en sus acciones.

«Ante el perfil del Paiosaco decidí sacar el equipo más fuerte posible, para combatir esas dificultades y tener menos opciones de perder en las disputas y fueron además muy solidarios», incidía Mariano, quien reconocía la apuesta a cara o cruz ya en el segundo período con dos extremos por un defensa y un medio. «Al final ellos tuvieron dos ocasiones y nosotros cinco, pero ellos no lograron marcar y nosotros acertamos una que fue suficiente», consideraba el entrenador del Estradense.

Mariano restaba relevancia al penalti fallado por Porrúa, que pudo aportar tranquilidad al juego y casi sentenciar el partido. «Falla quien los tira, pero con el 0-1 ya se había puesto más a nuestro favor el partido, porque ellos se desprotegieron más en busca del empate y tuvimos opciones de gol», dijo. Porrúa entraba por segunda vez tras recuperarse de una nueva lesión, sumando treinta minutos tras los quince del choque anterior con el Arzúa.

Contento con los tres puntos y con el esfuerzo sobre el césped de sus futbolistas, Alberto Mariano ensalzaba ayer de forma especial «el sentido colectivo del juego que mostraron ante un equipo duro, que empata muchos partidos en lugar de ganar algunos y por eso va tan abajo, pero que en casa no es nada fácil de superar y donde resulta complicado igualarles en el factor físico». El duelo no dejó ningún lesionado, salvó un pinchazo de Martín Vilar que no le impedirá estar en la próxima jornada. Ahora la duda es si llegará a tiempo para el próximo partido alguno de los jugadores en el dique seco -Fafú, Piñeiro y Borja, descartado Jorge-, aunque no se quiere arriesgar.

Este próximo domingo se vivirá además uno de esos encuentros especiales y de rivalidad. Hasta el Novo Campo llegará el Arousa con una estadística para echarse a temblar con un único partido perdido en las últimas dieciocho jornadas. «Va a ser un hueso duro de roer pero estamos en Tercera para disfrutar de partidos como este, ante un equipo de primer nivel», recalcaba Mariano. Confía el técnico rojillo en que la afición pueda disfrutar de un gran espectáculo de fútbol, sin renunciar como siempre al triunfo a pesar del nivel de los arousanos, que marchan cuartos en la tabla con ocho puntos más. Pero los locales apelarán a su pundonor habitual y su apuesta por el fútbol combinativo ante un contrincante con similar visión, que destacaba por su capacidad goleadora pero que también encaja bastantes tantos.

Pleno dezano en Primera, donde destacó el triunfo del Agolada sobre el Negreira

En Primera Autonómica hubo pleno dezano. Los tres equipos de la zona saldaron sus partidos con triunfos, destacando el cosechado por el Agolada en O Hospitalillo ante el Negreira por 2-1. Tres puntos que les permiten ir alejándose de la zona peligrosa de la tabla. Los goles llegaron ya en la segunda mitad, adelantando a los locales Joel Martínez en el minuto 68, para ampliar la ventaja Aitor Hurtado en el 76 y recortar diferencias ya casi en el descuento Stefan Rodríguez.

Ante su afición también conseguía una importante victoria el Piloño. Goleaba por 4-1 al Mazaricos, situándose ahora en el puesto catorce de la clasificación. Diego López, en el 10 y el 43, ponía en ventaja a los cruceños, ampliándola Pablo Rodríguez en el 50. Un penalti transformado después por Sergio Barbería recortó diferencias para los visitantes, poniendo Víctor Vilariño en el 90 la puntilla a favor del Piloño.

Por su parte, el Lalín lograba imponerse a domicilio al colista Unión por un ajustado 2-3 y marcha cuarto en la tabla empatado con el Flavia. Daniel Gavieiro en el 31 y Xocas en el 50 subían el 0-2, pero Manuel Vigo recortaba en el 61, subiendo Tibu el 3-1 en el 64 y Manuel en el 76 el 2-3.

Segunda Autonómica

En la Segunda Autonómica destacaron tres derbis, como el Laro-Vea, que acabó 1-2, manteniendo así los estradenses el liderato con los silledenses quintos. El segundo lo protagonizaron Berres y Cruces, finalizando 1-1, con los primeros en el puesto 15 de la tabla en la zona baja y los segundos, undécimos. Por último, el Silleda derrotó 3-2 al Estradense B y están cuarto, con el filial rojillo duodécimo. El Rodeiro no pasó del empate, 1-1, en casa del Atlético Fátima pero sigue tercero y el Lamela firmó ese resultado ante el Villestro y es octavo.