Chicos y chicas yé-yé, el cine o el Oeste americano cobraron vida en las calles de A Estrada
19 feb 2018 . Actualizado a las 05:00 h.En A Estrada, al Entroido los chaparrones del martes dejaron a los vecinos a medias. Ese día el Alto dos Xenerais y gran parte de las carrozas se pusieron a cubierto para celebrar la ocasión y ayer, aprovechando la mejora meteorológica, se recuperó el desfile de comparsas, en gran parte protagonizadas por padres, madres y alumnos de los centros educativos que derrocharon imaginación y fantasía.
Los del colegio de Vea se inspiraron en el cine para dar vida a los personajes de los Picapiedra, de Harry Potter, los Dálmatas o los Piratas del Caribe. La comparsa de Callobre fue la más musical con una puesta en escena yé-yé con cantantes como el Dúo Dinámico. La ley del Oeste llenó las calles de indios, vaqueros y hasta varios sheriffs, de los habitantes del medievo a los que dio vida el colegio de O Foxo. Los Minions o la discoteca La Luna tuvieron también su rinconcito en un animado desfile estradense.
En A Estrada, la jornada se despidió con la representación en el teatro Principal de Voa.
En Salgueiros (Vila de Cruces) mandó la tradición y los Xenerais do Ulla salieron por la mañana a recorrer las casas y las aldeas lanzando vivas dirigidos a los habitantes de cada lugar.
Por la tarde, el campo da festa, fue tomado por el color y el empaque de Xenerais y correos a caballos. Reinó el brillo de los uniformes y los penachos de plumas. Este año se recuperó la Parranda dos Cegos, una tradición a golpe de tambor que tuvo como protagonista la Vesta Velutina.
La ironía es parte esencial de la fiesta. Y si el personaje del Alcalde repasaba en clave de humor todas las obras y actuaciones que dio de sí el año, las ironías del Frade y las coplas de los Xenerais no dejaron de lado el procés, que este año se convirtió en uno de los protagonistas del Entroido, con o sin Puigdemont..