Merza estaba en pie de guerra hace un año defendiendo su colegio

P. V. LALÍN / LA VOZ

DEZA

Calma tensa entre la parroquia porque solo estaba garantizado un curso

04 may 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

El colegio de Merza sigue teniendo una veintena de niños y toda la parroquia detrás. Exactamente igual que hace un año cuando los padres agitaron y consiguieron la unidad sociopolítica parroquial total para defender que la Consellería de Educación no cerrara el centro.

La foto con todos los niños y padres portando folios para firmas de respaldo, el 25 de mayo, había sido detonante del movimiento social que respaldaron los tres grupos municipales -PP, PSOE y BNG-, además de cinco colectivos parroquiales de vecinos, de mujeres, de músicos y de base sociocultural y carnavalesca. Movimiento que llegó al Parlamento de Galicia, que llegó al pleno municipal, que sumó cuatrocientas firmas de defensa, y que llegó al auditorio Valero-Guzmán dejándonos las imágenes de los niños con el Non ao peche y con textos artísticos y alegóricos como el de Sechu Sende, que hablaba de palomas y halcones.

Pocos días después de los halcones y las palomas, la Xunta trasladó, vía alcalde, que ganaban las palomas, que habría colegio en Merza, que el CEIP seguiría, al menos, un año más.

Y en ese matiz está el pueblo de Merza ahora. En ese matiz pero con la calma tensa de que todo lo que sabe a día de hoy es lo que se habló el año pasado. La situación empieza a preocupar por cómo se dan los hechos. Non quieren poner venda antes de la herida, pero en el mercado político y social ya todo el mundo se conoce y las estrategias a veces ganan o pierden batallas.

El año pasado se empezó a filtrar el cierre del colegio con antelación. Nadie lo confirmaba pero todo el mundo sabía que Educación quería cerrarlo. Educación hasta lo negó radicalmente cuando anunció que seguiría un año más. Aquel zumbido de cierre movilizó a los padres y estos a toda la sociedad. Ahora, el temor es a quedarse cruzados de brazos. Que el cierre si Educación sigue en esos derroteros se plantée como hecho consumado sin tiempo a explicarle el sentir local.

Temen quedar sin tiempo para defender que Merza no quiere perder su cole, que Merza sigue en esa veintena de niños discutida el pasado año, que otros sitios viven circunstancias parecidas, que nuclea un espacio rural y que el transporte escolar no supone gasto adicional al corresponderse la ruta con otros centros, que el CEIP permite actividad extraescolar....

Estrategia o normalidad En 2013 se filtró el cierre y este hay un silencio preocupante

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