Educación prohíbe a los colegios castigar a los niños sin comer tras saltar el caso de Silleda
DEZA
El CEIP de Silleda aplicó a 13 niños esa norma, que rechazan los padres
28 feb 2014 . Actualizado a las 15:43 h.No vale todo en los reglamentos de régimen interno de los colegios. El CEIP de Silleda, con 370 alumnos, de los que 340 acuden al comedor, aplicó el pasado martes su norma del reglamento interno de retirar el segundo plato y el postre como castigo a 13 niños que tiraban la comida, se burlaban de los coordinadores y reiteraban mal comportamiento en el comedor. La Consellería de Educación comunicó al centro que esa norma no podía aplicarse, que se reúna el Consello Escolar y que se cambie.
«O Consello Escolar é autónomo para organizar o comedor», asegura Educación, pero rechaza estas acciones por lo que, según anunció ayer, «váiselles advertir aos centros que este tipo de normas non se poden aplicar», universalizando lo que ya comunicó al CEIP de Silleda.
Nuevo tipo de castigo
Tras la quejas de varios padres, estos, con la dirección, ya acordaron ese mismo día un nuevo texto en el que se cambia el castigo de reducción de comida por el de copiar en períodos de recreo el reglamento incumplido. Ese acuerdo se registró e irá a refrendo del consejo escolar tras los carnavales.
Las reacciones iniciales de los padres habían sido de rechazo considerando que pueden adoptarse otras muchas medidas antes de dejar sin comer a los niños. Desde la dirección del centro, Silvia Peña fue tajante: «Que nadie diga que los niños se fueron sin comer» y explicó que comieron un primer plato de caldo con carne, proteína, y pudieron repetir y algunos lo hicieron.
Firmas de padres
Las repuesta de los padres arrancó de manera dispersa. Unos tras protestar pactaron el cambio de normativa. Otros intentaron conocer directamente en dirección el reglamento y los castigos y que al final le diesen una cita para días después. Varias madres fueron organizándose el miércoles y jueves, elaboraron un escrito y lo firmaron. Cada folio con una veintena de firmas lo van registrando en el colegio. Algunos padres valoran que el caso del comedor es el último eslabón de incomunicación padres-docentes, cuya relación, desde las medidas de la Xunta sobre el profesorado y la retirada de profesores de actividades extraescolares, se fue enfriando. Precisamente, en el escrito reclaman «un acercamiento entre las partes para una solución satisfactoria y mejorar la convivencia en la comunidad educativa». Consideran la sanción «desproporcionada» y «sin ningún aspecto pedagógico», y que además crea «un ambiente hostil y de conflicto». Cuestionan que no se implicara a los padres en la corrección y solución del problema de conducta y estiman que «la gestión del conflicto ha sido mala desde la dirección». Mantienen que la sanción no es correctora antes de las actitudes contrarias a la convivencia y que debería tener carácter educativo, recuperador y garantista de los derechos de la comunidad. Piden, en definitiva, medidas específicas en el reglamento con un protocolo más concreto en acciones correctivas en el comedor.
Exigencias de la AMPA
Hasta última hora de ayer debatió la AMPA, que hace tiempo que no se reúne. Acudieron solo una docena de padres. Acordaron remitir un escrito al centro que redunda en acciones de los otros movimientos de padres: eliminar las sanciones aplicadas y ponerlas de otro tipo, conocer la tipología de graves, leves o muy graves, y que se expongan las infracciones y los castigos. También reclamarán una reunión en el Consello Escolar con todos los padres, descartándose que algunas madres acudan solas a las citas con el claustro.