Bodaño las considera necesarias, con una regulación temporal
28 nov 2013 . Actualizado a las 07:01 h.El Concello de Lalín acaba de comenzar la señalización de nuevas áreas de carga y descarga en calles de la localidad, más allá de las rúas más céntricas como Principal, Loriga o avenida Bos Aires. Así lo confirmaba ayer el concejal de Tráfico, Camilo González Bodaño, quien manifestó que el Concello responde de esta forma a las demandas de empresarios y responsables de establecimientos, que transmiten a la Policía Local la necesidad de contar con espacios reservados para la distribución de mercancías. Personal municipal señalizó estos días una de estas nuevas zonas de carga y descarga en la rúa Monte Faro, pintando la calzada con la correspondiente marca amarilla; falta ahora la colocación de señalización vertical, que establecerá los horarios para hacer efectiva la carga y descarga.
«Esta zona estará reservada para esa función cun horario limitado. Vaise poñer a señal, como está noutras rúas como Principal e Loriga, e no resto do tempo poderase aparcar alí», manifestaba el concejal de Tráfico. González Bodaño apuntaba que se estudia si se permitirá estacionar para esa función durante quince o treinta minutos. Y anuncia que no será el único caso: «Imos sinalizar máis zonas, porque hai máis solicitudes feitas. Eu penso que en todas as rúas debe haber un par de zonas de carga e descarga para mercancías, para facilitar o reparto aos comercios, hostelería e outros. Eso si, con horario limitado», puntualizó.
Menos aparcamiento
La extensión de zonas de carga y descarga conllevará una reducción de plazas de aparcamiento de larga duración en la localidad, en un momento en que el aparcamiento subterráneo continúa cerrado. Habrá que ver hasta donde llega la señalización de nuevas áreas para conocer el impacto real de la medida.
Junto a esta señalización oficial, en otras calles de la localidad se registran otras medidas particulares, con pintura en amarillo en el borde de la acera ante algún establecimiento comercial. Una nueva artimaña para reservar aparcamiento, en una localidad donde son habituales otras formas más rudimentarias de hacerlo: desde la colocación de cajas a tablones en los espacios reservados.