Lalín conserva sus 31 castros protegidos en el Plan Xeral

o. p. LALÍN / LA VOZ

DEZA

El estudio de Depodeza destaca el de Galegos como de excelente estado de cara a su posible revalorización

18 ago 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

El informe sobre los castros realizado dentro del proyecto Depodeza estudió 107 castros en la comarca de Deza: de ellos, 31 están en Lalín, el municipio de la zona con mayor número de estos asentamientos. Unos castros que cuentan con la máxima protección que les puede otorgar el Concello: su inclusión como bienes catalogados en el Plan Xeral de Ordenación Municipal. En cuanto a su titularidad, la gran mayoría son de propiedad privada, aunque en algunos casos es mixta ?privada y comunal?.

El extenso trabajo, coordinado por el arqueólogo Rafael Rodríguez, se apoyó en una amplia biografía sobre los castros dezanos, con autores como Carme Buxán, César Gómez y Antonio Presas, junto a estudiosos como López Cuevillas que había estudiado las formaciones castrexas de Palmou y A Goleta. Y sobre un trabajo de campo que contó con tecnologías punteras, como el georradar y geomagnetismo para bucear estos restos bajo la tierra.

Esta labor deja una foto fija de los 31 castros asentados en Lalín a través de completas fichas, que se completan con una imagen tridimensional de Goiás, Quintela y Gresande, unas reconstrucciones digitales que ayudan a comprender la realidad histórica de estos asentamientos y cómo fue la vida de los primeros asentamientos lalinenses.

La revisión de las fichas indica que los castros de Lalín van desde el siglo VIII antes de Cristo al siglo II de la era cristiana, marcados todos por la Edad del Hierro, salvo el caso de Xaxán que pervivió como asentamiento poblacional hasta el medievo. El de mayor altura, con 702 metros, es el de Castro de Cabras ?que en el propio topónimo mantiene referencias a su origen?, mientras el de Galegos es el más bajo, a los 451.

Otro de los aspectos tratados por los arqueólogos fue la catalogación de posibles revalorizaciones futuras de cada uno de los castros como puntos de visita por parte de turistas, vecinos o estudiosos, para ver el perfil que mantienen y las partes visibles sin tener que acometer más trabajos que la mejora de accesos peatonales, desbroce de maleza u otras mínimas actuaciones. En ese sentido, indican que el castro de Galegos presenta un estado excelente para su revalorización; otros 22 fueron clasificados como adecuados, y ocho descartados, por esta ocupados por viviendas o explotaciones, difícil acceso o estar en muy mala conservación.