Los campamentos de verano de Lalín recibieron ofertas de tres firmas, con una diferencia de 20 euros sobre 22.000
13 jun 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Una de las vías que establece la legislación para la contratación por parte de las administraciones públicas es el procedimiento negociado. El contratante pide ofertas a varias empresas y selecciona la opción económica más ventajosa. Un procedimiento que deja situaciones curiosas, que muestran lo apretadas que llegan a ser las propuestas de empresas que optan al contrato.
Un ejemplo es la contratación de los campamentos de verano de Lalín: el gobierno local optó por esta vía para contratar su organización. La mesa de contratación abrió el sobre número 2, con la proposición económica de cada una de las tres empresas concurrentes: Eduvía, de Lalín, ofertó la realización de las actividades por 21.970, con IVA incluido; por su parte, la firma Ferventía de Melide planteó realizarlos por 21.980 euros; y la tercera en liza, Vida Láctea de Samos ofertó 21.990 euros.
Esto es, en un presupuesto cercano a los 22.000 euros, las tres empresas estuvieron en un pañuelo: solo 20 euros de diferencia entre la oferta más económica y la más onerosa para las arcas municipales, que representa un 0,09 % de variación.
La mesa de contratación propuso la adjudicación a Eduvía de la realización de los campamentos por ser la oferta económica más ventajosa, y la junta de gobierno local así lo aprobó.
El mecanismo del procedimiento negociado es utilizado con frecuencia por las administraciones, con independencia de la formación que las dirija, y los estrechos márgenes económicos entre las ofertas de empresas son una constante.