María Vence explica que Fundelosa «nació como una ONG medioambiental, con el lema de proteger el medio ambiente para proteger la vida».
Trabajan en el desarrollo local y dentro de esa labor se encuadra una fábrica de chocolate. María señala que «los agricultores recogen el cacao y las mujeres realizan las labores de manufactura».
«Elaboran chocolate en polvo, en tabletas, bombones, licor de cacao... está empezando incluso a atraer turismo, la gente viene a ver el proceso del cacao desde su recolección hasta la elaboración». Un proyecto que contribuye al desarrollo de la economía local y que, cuenta María, «es un logro muy importante, la fábrica ya es famosa». La fundación tiene además proyectos a través de los cuales se realizan prevención en materia de salud, se educa en temas de higiene personal, y se llevan a cabo proyectos de salud dirigidos a embarazadas, a enfermos crónicos, entre ellos se encuentra el programa de desarrollo Santa Lucía financiado por la Xunta.
Uno de los caballos de batalla es combatir los embarazos en adolescentes en un país en el que «las niñas a los catorce años son madres y a los 18 tienen cuatro hijos y no hay ningún padre porque ellos se desentienden. Se fue bajando la tasa y el año pasado se consiguió que no hubiera ninguna madre adolescente».