Edificios en busca de finalidad

O. P. LALÍN/LA VOZ.

DEZA

El Concello de Lalín dispondrá en los primeros meses del próximo año del viejo consistorio y la actual piscina climatizada, sin que se conozcan sus nuevos usos

19 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La Cidade da Cultura fue buscando la finalidad de sus múltiples edificios a medida que avanzaban las multimillonarias obras. En el caso del Concello de Lalín, su patrimonio inmobiliario lleva un camino inverso: el gobierno local acometió la construcción de nuevos edificios para casa consistorial y para la piscina climatizada. El objetivo de lo que se construía estaba claro, pero no lo están los usos las actuales dependencias que desempeñan estas funciones, y que quedarán vacías a lo largo de los primeros meses del año 2011.

En el caso del ayuntamiento, la fecha prevista de entrega es el 31 de enero del 2011: el mobiliario y equipamiento informático llegará más tarde, al igual que el traslado de las oficinas municipales al castro tecnológico. Una vez que se marchen los funcionarios de la histórica casa, ¿en qué se empleará? El gobierno municipal no ha definido hasta la fecha los nuevos usos del edificio sito en Praza do Concello, 1: en distintas ocasiones se han apuntado por parte del alcalde usos culturales del edificio. De esta forma, cuando el pasado julio el alcalde presentaba Lalinlab, incluía entre sus posibles ubicaciones el actual consistorio. Hace unos años, cuando se empezaba a construir la obra de Mansilla y Tuñón, había apuntado la posibilidad de ubicar allí un museo dedicado al Cocido. En los últimos meses, y a raíz de la revisión del convenio del Museo do Títere, en el abanico de nuevas ubicaciones se apuntó la posibilidad de traslado a la vieja casa consistorial.

En cuanto a la piscina climatizada, su desalojo se prolongará más: aunque las obras se prevén terminar a mediados de febrero, faltará equipar todas las instalaciones y resolver la licitación de la concesión. Para estas instalaciones deportivas, Crespo Iglesias había sorprendido al anunciar en enero que serían una magnífica ubicación para la biblioteca municipal, o para una Casa da Cultura. De ser así, el ayuntamiento se libraría del alquiler del actual emplazamiento de la biblioteca Varela Jácome en la calle Z, cuya provisionalidad se remonta al año 2000 y que supone 16.000 euros al año para las arcas municipales. Claro que el cambio de finalidad requeriría importantes obras en la estructura del edificio, y la disponibilidad de recursos no parece elevada: al menos, en los presupuestos del 2011 para estos trabajos, no hay consignación.