El alcalde compostelano lanzó ayer un ultimatum a la Xunta para que apruebe en su Consello el convenio del transporte comarcal de Santiago, al que la capital gallega ya le dio el visto bueno en julio pasado. Desde entonces está esperando, dice, por el plácet de la Administración autonómica, aunque no solo la demora en el calendario que permitirá introducir el bono transbordo parece haber movido al alcalde a apremiar la resolución de la Xunta. También pesan las críticas que el gobierno local compostelano ha recibido en los últimos días de la oposición, que lo acusa de la parálisis del plan, y en las que ayer insistía el PP.
Sánchez Bugallo no parece dispuesto a asumir culpas que dice que no son suyas y hace dos días apremiaba al director xeral de Transportes a la aprobación del convenio en el Consello de la Xunta para esta misma semana o la siguiente, a lo sumo. «Esta xa pasou e non foi ao consello, así que agardamos que vaia ao próximo». Si es así, «firmarémolo cando ela diga». Pero en caso contrario, el regidor capitalino convocará a los alcaldes de la comarca para el día siguiente, el viernes próximo, con el fin de que aquellos que así lo deseen pongan su rúbrica en el documento para remitírselo posteriormente a la Xunta y que esta «firme cando o estime oportuno». Bugallo dice que hay alcaldes que están en esta posición. Al menos, asegura, tras haber hablado con ellos, los de Teo, Brión, Ames y Boqueixón.
Sin canceladoras
El PP, sin embargo, insistía ayer en responsabilizar al gobierno de Santiago de este retraso, y expresamente al alcalde, del que dice que además de ser «incapaz de solucionar os problemas de tráfico da cidade» está «rebentando a posta en marcha do transporte comarcal».
Así se manifestaba el edil opositor Javier Sánchez-Agustino, quien recomienda a Bugallo que le pregunte al alcalde de Lugo, donde ya tienen las máquinas canceladoras para el transbordo, cómo se instalan estas. La falta de ese equipamiento es la que está retrasando la posibilidad de transbordo con un solo billete en el metropolitano y el PP reclama que, o bien el Ayuntamiento directamente o a través de Tussa, lo contrate ya.
Sin embargo, el alcalde indicaba ayer que Santiago no puede adquirirlas hasta que la Xunta apruebe el convenio. Sostiene que el servicio compostelano ya tiene máquinas canceladoras y que su recambio para admitir el transbordo de los demás autobuses del transporte metropolitano ha de ser financiado por el plan de transporte comarcal. «Ese é o problema, e a interventora municipal non nos vai autorizar a mercalas mentras o convenio non estea firmado, porque o convenio é o soporte económico para esa adquisición». «Ese é o problema, pero hai algúns expertos en botarlle a culpa aos demais», dijo sobre el PP, «que mente, e sabe que mente». A raíz de esta polémica y de las críticas opositoras, Bugallo sostuvo ayer que Gerardo Conde Roa «é un gran actor, un gran profesional que se están perdendo noutros menesteres».