La familia de San Miguel de Castro que se la encontró en la Ruta de la Plata asumió la propiedad del animal tras no haberse presentado compradores a la subasta
04 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Peregrina
ya es una García en toda regla. Cinco semanas después de que José García se encontrara a la burra extraviada, el Ayuntamiento le ha concedido su propiedad tras no presentarse nadie a la subasta.
Mañana se cumplen treinta y cinco días desde que el vecino de San Miguel de Castro se topó con la borrica extraviada a escasos metros de su casa, desorientada, intentando cruzar la carretera en un tramo de la Ruta de la Plata por el que pasan diariamente decenas de peregrinos en dirección a Compostela. José y su mujer Mari Carmen colmaron al animal de cuidados y atenciones, y lo instalaron en la finca donde pastaba su yegua Morena , con quien se disputa el cariño de sus cuidadores. Allí mismo se decidió su destino ayer a las 11.00 horas, cuando estaba prevista la puja fijada por el departamento municipal de Medio Rural.
Mari Carmen Martínez no podía disimular su alegría al firmar los papeles como adjudicataria y depositaria de Peregrina . La ausencia de compradores en la cita fue una sorpresa para todos los presentes, pues al menos media decena de personas habían manifestado su interés por la borrica al Concello estradense durante el proceso de instrucción del expediente. De este modo, la familia de acogida se convertía en la propietaria legal de Peregrina por su valor de mercado, tasado en 200 euros por el veterinario, quien calificó el estado de salud de la burra como «excelente» tras el examen y una analítica.
Boda primero y «zoo» después
«Ya le hemos buscado un lugar en donde sabemos que estará bien cuidada a partir de septiembre. Lo que no me hubiera gustado, es que se la llevara cualquier desconocido sin saber para qué la van a utilizar», admitía la vecina castrense. A pesar de que el importe obtenido de la puja correspondía al matrimonio como compensación a los gastos de mantenimiento, ambos se mostraron contentos con la resolución.
No será hasta el próximo mes cuando la pareja lleve a Peregrina a su destino final, un restaurante en Aldea Grande (Ribadulla) en donde cuentan con un «zoo» particular como atracción gratuita para la clientela. «Alí vai estar ben atendida. Ademáis teñen outros dous borricos e terá compaña», comentaba José, que conoce al propietario de la empresa que se hará cargo del animal.
Antes, y como muestra de que Peregrina forma parte integrante de la familia, la burra asistirá como invitada de honor a la boda de la hija de los García.
«Este mes querémola ter con nós porque veñen os sobriños todos e os netos de Valladolid ao casamento, e tolean por coñecer á burra e xogar con ela», reconocía el cuidador voluntario y ahora propietario oficial de Peregrina .
Según asegura, incluso quieren que pose junto a los novios para el álbum fotográfico del enlace.