El Consello Rector de la cooperativa de segundo grado Xuncoga acordó ayer por la tarde vender el solar que había adquirido en el año 2005 en el polígono Lalín 2000 y aceptar la única oferta existente sobre el mismo, de una empresa del sector primero radicada en Lalín. Xuncoga todavía no da por cerrada la venta porque faltan flecos de tipo burocrático que están relacionados con la empresa Xestur gestora de las parcelas del polígono y por cuyo visto bueno, que se prevé en fechas próximas, deben aguardar todavía los ganaderos.
Según trascendió ayer, Xuncoga va a recuperar la inversión en la finca e incluso la superará algo. El colectivo ganadero había invertido en 2005, a través de financiación con un crédito con Caixanova de Lalín, 340.000 euros. La parcela mide 4.194 metros cuadrados. El precio de venta de la parcela es algo superior al que supuso la inversión de los 340.000 euros y la cooperativa no perderá dinero incluso tras haber realizado obra como un muro en la parcela. La venta también estaría ligada a la la contratación de servicios ganaderos desde la cooperativa pero desligado del precio de venta, con pago del servicio separado de la operación.
Destino del dinero sin definir
Pendiente de la resolución de Xestur sobre la operación de venta cerrada, la junta rectora de Xuncoga todavía dejó pendiente de decidir también el destino del dinero obtenido por la venta, que llegará a plazos (la mitad aproximadamente esta aun en crédito), dado que hay diversas posiciones incluida una que es la de redistribuirlo entre los socios, del mismo modo en que se hizo la inversión.
En la rectora de Xuncoga y hace años que se empezó a hablar de la posibilidad de vender el solar asentado en el Polígono Lalín 2000. Ahora mismo pocas opciones había fuera de la venta. Por una parte, Xestur marca tiempos para que las empresas que adquieren parcelas desarrollen proyecto y construyan, no puede estar desierto el solar por tiempo indefinido. En este capítulo se enmarcan también los flecos para cerrar la operación de venta porque tiene que tener el visto bueno de Xestur esa venta.
Por otra parte, no corren tiempos favorables a inversiones y Xuncoga que había adquirido el solar para ampliar su proyecto a otras iniciativas, como la de una posible línea de quesería, a medio plazo no parece que fuese a hacer ninguna inversión. Por eso los dos factores, necesidad de construir e imposibilidad de hacerlo en época de crisis llevan definitivamente a la venta de la parcela.