A lo largo del año por este servicio lalinense pasan unos 160 inmigrantes. En estos momentos de crisis, en muchos caasos sin empleo y sin paro y con escassa prestaciones familires toda la ayuda es poca. Carlos Presas destaca que en épocas difíciles como estas aumentan las conductas xenófobas y al extranjero se le ve como alguien con quien repartir lo que no hay. Crecen laas actitudes racistas. Presas Dobaarro destaca que sin los inmigramtes Lalín no hubiera tenido el crecimiento democrágico que tuvo y recuerda que «ellos pagan ñlas tasas de la basura, el impuesto del coche, del agua, ... como todos y cotizan igual que el resto». Cree que en crisis «se los ve como algo malo y se olvida que si no fuera por esa gente Lalín no sería lo que es hoy» y subraya «la cantidad de extranjeros que se instalaron, montaron negocios proopios y les va bien».
El servicio lalinense tiene en marcha también algunas otros programas como uno de refuerzo educativo dirigido a los niños extranjeros que se pondrá en marcha en septiembre. Carlos Presas destaca las dificultades con el idioma en el caso de algunos colectivos como los búlgaros o los marroquíes. Explica que los niños son siempre los que mejor y más rápidamente se adaptan y destaca las diferencias de programas educativos y de nivel que en otros países es superior al nuestro.