La jefa provincial de Tráfico, María Victoria Gómez Dobarro, señaló a Radio Voz Pontevedra que en el accidente ocurrido en la carretera Nacional 640 en Ponte Vilariño, en Agolada, todo parece apuntar «a un cansancio, a un despiste, a una somnolencia que hizo que se perdiera el control del vehículo y se invadiera el carril contrario, y probablemente con un exceso de velocidad». Para la responsable de Tráfico en la provincia, el tramo de Ponte Vilariño no es un punto negro de la carretera, pero «sí un tramo de concentración de accidentes, que es un concepto más amplio que maneja el Ministerio de Fomento». En este sentido apunta que en tres kilómetros, entre el 150 y el 153 de esa carretera, la Nacional 640, «en cinco años no ha habido fallecidos». Eso sí, hasta los tres ocurridos el pasado martes. El anterior fue la muerte de un joven de Agolada que tuvo un accidente en la Nochebuena del 2005 y que fallecía al día siguiente en el hospital a causa de las heridas. En cuanto a la posible reforma de ese tramo, una demanda que realizan los alcaldes de Agolada y Lalín, la jefa de Tráfico manifestó a Radio Voz Pontevedra que «últimamente parece que cuando hay un accidente especialmente grave, enseguida hay que desdoblar la carretera y hay que planificar otra carretera». La responsable de Tráfico en Pontevedra considera que «si uno respeta las normas, si uno se atiene a las normas no tiene porque pasar nada» y señala que «esa carretera está bien pintada, está bien señalizada, tiene una señal de límite de velocidad a 60 en la zona». Al mismo tiempo indica que «el desplazarse al carril contrario si hubiera sido en una autopista o en una autovía, probablemente se hubiera ido igual contra la mediana en vez de contra un autobús, pero se hubiera ido igual por la excesiva velocidad que probablemente llevaba».