La provincia es la única de Galicia que se ha sumado al plan nacional de calidad como destino vacacional
18 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Dos países al precio de un solo destino, tres idiomas y cuatro aeropuertos por los que acceder desde España y el extranjero en un eje de menos de cuatrocientos kilómetros. El Patronato de Turismo Rías Baixas estudia fórmulas para potenciar Pontevedra como destino turístico sumando los atractivos que le da limitar con Portugal, estar a menos de una hora y media del mayor aeropuerto del noroeste peninsular y contar, además de con uno propio en Peinador, con otros dos dentro de la comunidad.
«En el año 2005, tras el acuerdo firmado con la Secretaría General de Turismo y la Federación Española de Municipios y Provincias, Pontevedra se convirtió en la primera provincia española en implantar el Sistema Integral de Calidad Turística en Destinos en el ámbito provincial y, en la actualidad, en la única provincia gallega que lo está llevando a cabo», destaca el presidente del Patronato de Turismo, José Manuel Figueroa.
Pero ahora se busca dar un paso más allá. Esta misma semana se ha renovado la página web (www.riasbaixas.org) para convertirla en una suerte de foro abierto para que los turistas puedan colgar sus vídeos y fotografías, además de sus comentarios y recomendaciones sobre sitios que visitar.
Ahora se trata de que el Miño no marque el lugar donde las Rías Baixas se acaban, sino que se convierta en la puerta de entrada hacia atractivos que el viajero pueda sumar a los que ya encuentra en la provincia. En España trabajan dentro del sistema de calidad al que está adherido Rías Baixas otros 99 destinos, con cuatro mil entidades distinguidas.
En la provincia, el plan está financiado por la Diputación y busca «involucrar a los agentes turísticos de la provincia, a todas las empresas y organismos relacionados con el sector turístico, directa o indirectamente, en el proyecto de mejora continua de la calidad con el fin de diferenciarnos de nuestros destinos competidores», explica Figueroa. La diferenciación pasa por sumar el fado a la muiñeira, el vino de Oporto al Albariño y el bacalao a la portuguesa al marisco de las rías.
«Juntos, sector privado y público, lo estamos consiguiendo -afirma-, cada año registramos más sensibilidad en gestión turística e implantación de la filosofía de mejora continua. Desde que comenzamos con el proyecto en 2005, hemos pasado de 42 empresas y organismos a 103». Y ahora los turistas sumarán a la morriña por volver algo de saudade.