Proxecto Home comenzó en Santiago su andadura contra la droga hace dos décadas y durante este tiempo logró que unas 8.000 personas recibieran el alta terapéutica
26 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Proxecto Home comenzó su implantación en Santiago hace veinte años. Desde entonces, según comentó ayer en Radio Voz Manuel Rodríguez Iglesias, ex presidente de la Asociación de Familiares y Amigos de Proxecto Home en Galicia, «en números redondos pasaron por allí unas 16.000 o 17.000 personas en demanda de ayuda, y del orden de siete mil u ocho mil lograron el alta terapéutica». La organización tiene un objetivo claro: «Conseguir personas recuperadas para la sociedad y, sobre todo, recuperadas para sí mismas». La mayor satisfacción de los veinte años de trabajo son «las altas terapéuticas; todo el trabajo, todo el sacrificio se ve compensado cuando ves estas altas».
Manuel Rodríguez asegura que su experiencia le permite afirmar que «no hay un perfil claro, sino que es muy diverso, de adolescentes a adultos, el estamento social es totalmente diverso. No hay diferencia entre número de mujeres y de hombres, el abanico es totalmente abierto. No se puede hablar de estrato social ni económico, ni de edad, ni tampoco de situación laboral».
La gran diversidad de los afectados ha hecho, explica Manuel Rodríguez, que el propio Proxecto Home no siga unos cánones rígidos. «No se puede seguir un programa con unas pautas establecidas previamente, sino que se va adaptando a cada uno de los individuos».
En la visión que la sociedad tiene de los toxicómanos se han producido cambios sustanciales a lo largo de los últimos veinte años: «Entonces era una persona marginada, era alguien tirado en la calle; esa perspectiva cambió totalmente, pero no cambió el problema. La sociedad se hizo más permisiva; no ve al toxicómano tan marginal como antes, sino que ahora lo admite».