La edil de Servizos Sociais, Paz Pérez Asorey, y Silvia Sanjurjo, responsable del Bando do Tempo, presentaron ayer esta iniciativa que vio interrumpida su actividad de mayo a noviembre por falta de personal. El Banco do Tempo retoma ahora su funcionamiento, en principio hasta el mes de agosto aprovechando la labor de la persona encargada de esta materia y contratada hasta ese fecha con cargo a los planes de cooperación. La iniciativa se encuadra dentro del programa de conciliación puesto en marcha por este departamento municipal. Paz Pérez realizó ayer una evaluación positiva del período anterior durante el cual se contabilizó la participación de 25 personas.
La concejala apuntó que las labores más demandas y realizadas fueron las de acompañamiento de mayores y de niños junto con transporte, animación e idiomas. Las personas interesadas en participar en esta iniciativa pueden apuntarse en la sede de Servizos Sociais en Lalín, ubicada en la rúa Garda Civil o por correo electrónico a través de la dirección bancodotempolalin.org.
Ambas destacaron ayer la utilización del tiempo como moneda de cambio. El Banco do Tempo es un sistema de intercambio de conocimiento y servicios entre personas totalmente gratuito que tiene como unidad de medida una hora. Entre otras cosas se pueden ofertar o demandar atención a niños o mayores, apoyo escolar, informática, tándem cultural, reparaciones en el hogar, deportes, juegos, música, relajación, paseos, atención de animales y plantas, pintura, teatro, baile, asesoramiento en gestiones diversas y una larga lista en la que tiene cabida casi todo. Uno da una hora de su tiempo y recibe otra. Los intercambios tienen carácter puntual y tienen como objetivo promover la solidaridad vecinal y ayudar a combatir la crisis con tiempo e ingenio. En el programa pueden participar cualquier persona mayor de edad empadronados en Lalín.