Han transcurrido cuatro jornadas de Liga, y aunque el campeonato es muy largo y queda mucha tela que cortar, los primeros compases de la temporada marcan una tendencia: victorias en casa y pérdida de puntos lejos del Municipal.
Hasta el momento el Lalín ha superado con éxito, que no con nota, sus dos partidos como local al imponerse al Porriño y al Covadonga. Diferente camino tomaron los partidos de los rojinegros como visitantes, puesto que en el primer encuentro de la temporada empataron frente al Redondela, y hace dos semanas sufrieron su primera derrota ante el OAR. Bien es cierto, también, que hasta el momento los coruñeses se han convertido en el rival más fuerte del campeonato y hacen pleno de victorias tras ganar al Base Oviedo, al Chapela a domicilio, al Lalín y al Porriño.
Las victorias de casa están respondiendo positivamente a un objetivo que los rojinegros se habían marcado a principios de temporada, como comentó Miguélez. «Os partidos da casa estámolos gañando, e ese é un dos obxectivos que nos marcamos, o de non deixar escapar puntos na casa, e tentar ser o máis fortes posible fóra da casa, porque todas as saídas son moi complicadas». Añadió además el técnico rojinegro que «a Liga está sendo moi competitiva, e os partidos fóra da casa serán os que coloquen aos equipos nun lugar ou outro da táboa».
Hasta el momento las sensaciones del técnico lalinense son positivas en cuanto al trabajo del su plantilla, pero alerta de la necesidad de superar cuanto antes los vacíos de concentración que afectan al equipo en partes de los encuentros, y que acaban repercutiendo en defensa y en ataque. Donde Miguélez no encuentra mácula es en la actitud de la plantilla, que califica sin dudar de «moi boa».