Juárez sitúa como piedra angular de la producción animal la alimentación

La Voz

DEZA

Las octavas jornadas de alimentación animal promovidas por la Diputación de Pontevedra cubrieron objetivos con creces. Más de doscientos profesionales gallegos, portugueses y españoles analizaron y profundizaron en el estado de situación de sectores como el lácteo y el cárnico y de materia primas diagnosticándolos y ofreciendo alternativas, en tiempos convulsos y con futuros inciertos.

Las jornadas están consolidadas bajo la dirección de la responsable del laboratorio y de la finca de Mouriscade, María Hermida, y además cuentan con máximo respaldo oficial. Ayer concurrieron además de presidente y vicepresidente de la Diputación Rafael Louzán y José Crespo, el director xeral Antonio Crespo, y, sobre todo, contaron con la presencia del conselleiro de medio Rural Samuel Juárez.

Juárez trasladó pensamiento oficial a los técnicos congregados. Aplaudió la apuesta de las jornadas por la mejora de la producción animal y situó como «piedra angular» de la misma la alimentación. Indicó que sin desmerecer la importancia de la genética y la sanidad que ya están en un nivel bueno, la alimentación «sigue siendo un reto para la competitividad de las explotaciones» en las que mandan los costes de producción y la competitividad.

Juárez reclamó esa vía de mejora y la situó como necesaria ahora y después de la crisis porque el reto de la competitividad se mantendrá. Además ubicó al sector en desventaja frente a otras áreas porque aún siendo grandes productores cárnicos somos deficitarios en materias primas, en cereales y oleaginosas. «Entiendo que nuestras políticas no deben perder nunca de vista este escenario» y tener «las mismas facilidades » y «disponer de las mejores tecnologías de forma que «el déficit en materias primas no sea una desventaja». En este sentido el conselleiro también estaba respaldando el trabajo del laboratorio de Mouriscade y de los técnicos volcados en mejorar los rendimientos de las materias y de las explotaciones. Recordó que la FAO apunta en 40 años la necesidad de un 70% más de alimentos ante el creciente aumento de la población mundial y los retos van hacia «producir alimentos más eficientes y seguros y con respeto medioambiental».