Las dos posibles mociones de Silleda

M. G.

DEZA

Tanto la alcaldesa como el líder del PP no descartan plantear un órdago para posicionar a la corporación, pero por ahora ninguno ha movido ficha definitiva

22 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Una palabra en la agenda: moción. La tienen tanto la alcaldesa de Silleda, Paula Fernández, como el líder de la oposición, José Fernández Viéitez, ante el escenario político actual. Uno de confianza y otro de censura, respectivamente. Por ahora, ninguno ha movido ficha definitiva para plantearla aunque ambos han hablado sobre ella en múltiples foros, más o menos públicos.

En el caso de la regidora, serán claves los contactos para reconducir la situación de crisis que mantiene abiertos tanto con los no adscritos (Javier Cuíña y Ofelia) como con el BNG, sin despistar tampoco los desencuentros con el edil Gerardo Lázara. Las reuniones entre las distintas partes no cesan estos días en Silleda, aunque no sean «a siete» como la prevista este lunes por la alcaldesa y que finalmente pospuso. De su devenir dependerá que, finalmente, se decida a presentar la moción de confianza. Un trámite que puede desalojarla directamente del sillón del consistorio en caso de perderla si la liga a un reglamento orgánico, ordenanzas fiscales o la aprobación del PXOM. Obligatoriamente habría relevo y sería alcalde Manuel Cuíña si ningún otro edil lograse siete votos. Pero, sin embargo, en caso de presentarla unida a los presupuestos, el órdago puede salirle adelante para mantenerse si el PP no consigue la mayoría absoluta precisa para presentar la moción de censura en un mes. A Paula Fernández, le permitiría jugar mucho con los tiempos, además de lograr un posicionamiento real de los ediles. A ello se le añadiría que todos los que voten a favor, no podrán firmar una moción de censura por seis meses. Así, si logra el apoyo de los no adscritos se garantizaría llegar casi al final del mandato.

Este margen de la regidora debe tenerlo en cuenta el PP en caso de decidirse finalmente por presentar una moción de censura. Fernández Viéitez ya dijo que entiende que se dan las circunstancias para plantearla pero debe lograr obligatoriamente apoyos (al menos uno). Y la figura del alcaldable es cuestión básica en esta negociación. Todo esto en caso de que ambos persigan gobernar. Porque, como se dijo otras veces, no sería descabellado pensar que en la actual coyuntura ninguno lo quiera.