Ryanair anuncia que «en principio» continuará operando en Lavacolla

M. Cheda

DEZA

28 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Al acuerdo de derecho privado que obliga a Ryanair a operar en Santiago le quedan dos telediarios, apenas diez semanas y media de vigencia. Pese a ello, hasta la fecha ninguno de sus firmantes ha accedido a pronunciarse oficialmente acerca de una hipotética renovación del mismo. Consultado ayer al respecto, el concejal del ramo, Xosé Manuel Iglesias (BNG), esquivó el bulto sentenciando: «Eu diso non opino». «Sobre ese convenio no puedo adelantar nada», despachó el tema, por la otra parte, el jefe de Márketing y Ventas de la aerolínea irlandesa para España y Portugal, Luis Fernández-Mellado. No obstante, sí sugirió que su compañía continuará implantada en Lavacolla más allá del 11 de abril, cuando vence el citado concierto. «Todo parece indicar que sí seguiremos. Desde luego -manifestó a La Voz- yo no manejo un solo dato que indique lo contrario, en principio».

Vía telefónica, el ejecutivo realizó estas manifestaciones instantes después de asistir al presidente de la low cost durante una comparecencia ante medios de comunicación en Barcelona. En esa rueda de prensa, según el testimonio de varias agencias informativas, el excéntrico Michael O'Leary había asegurado que su empresa no abriría nuevas líneas en España en lo que resta de 2009. «En realidad, lo que ha dicho es que no aumentaremos presencia en terminales donde ahora no estemos funcionando; es decir, que no nos expandiremos geográficamente, lo cual no significa que no vayamos a inaugurar rutas en otros sitios a los que ya volamos», matizó luego Fernández-Mellado.

Dado que, micro en mano, lo escuchaban decenas de periodistas, O'Leary también aprovechó el acto para enviar un mensaje a Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (Aena). Esgrimiendo como argumento los aprietos que padece el sector por culpa de la grave crisis económica, reclamó a los responsables del referido organismo público un abaratamiento de las tasas que cobran al capital privado por el uso de algunas pistas del país, entre las cuales citó, sin diferenciarlas, a la compostelana, la de Santander y la de Zaragoza, pese a que la primera pertenece a las denominadas de segunda categoría, mientras que las dos restantes se encuadran en las de tercer nivel, con menor coste operativo.

«Sería muy positivo -precisó a posteriori Fernández-Mellado- que, con el panorama actual, el Estado demostrase sensibilidad y considerara rebajas de tarifas, ya no en Madrid o Palma de Mallorca, pero sí en ciudades, digamos, menores, y en las que Ryanair está desarrollando un esfuerzo muy importante para transportar viajeros».

Trasladado el envite a Aena, su departamento de relaciones exteriores, con el objetivo de evitar polémicas, optó por contestar de modo indirecto, transmitiendo una única idea fuerza: «Nuestras tasas aeroportuarias, basta con verlas en el BOE, son las más bajas de Europa». O sea, ¿ni se plantean recortarlas temporalmente? «Son las más bajas de Europa», repitió el gabinete.