Vagabundos de cuatro patas

DEZA

Los animales que no hacen un buen papel son abandonados a su suerte en el coto de Brántega. Los vecinos no dan abasto a apadrinar o alimentar a los perros sin dueño

25 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

A sus jefes no les gustó la forma en la que trabajaron. Muchos de ellos era la primera que vez que iban al monte. Después de una larga excursión corriendo y oyendo tiros los canes descubren que sus dueños no los quieren, que se suben al coche y los dejan en un territorio desconocido para ellos y a merced de su suerte. Se convierten en vagabundos de cuatro patas que se unen a otros en la misma situación y que vagan por el monte.

La asociación ecologista Naturviva de Agolada denuncia el abandono constante de perros que se produce en la zona. Son canes que proceden del coto de caza intensivo de Brántega utilizado prácticamente todo el año.

El uso constante del coto hace que, según apuntan miembros del colectivo ecologista, sea frecuente la aparición de perros de caza que tras ser abandonados por sus dueños vagabundeen por la zona. Desde Naturviva señalan que una práctica habitual es probar los perros en una jornada de caza y si valen les ponen luego el microchip correspondiente pero los que no demuestran ninguna habilidad para esta práctica deportiva son dejados en el monte sin identificación.

La asociación se ha hecho cargo de muchos de estos y otros les da alimento de forma regular, pero el número de perros continúa creciendo a medida que pasa el tiempo lo que hace ya insostenible la situación. Muchos han sido apadrinados por integrantes del colectivo que los adoptaron y a otros les buscaron cobijo en casa de familiares y amigos.

El número de animales sigue creciendo y desde la asociación apuntan que «xa non vamos tendo a quen colocarlle algún animal».

La agrupación denuncia el lamentable estado en el que se encuentran algunos animales que recelan del contacto humano y se pasen por el monte en un aparente estado de desnutrición y en los huesos.

La situación es la misma que en muchos otros cotos de caza a lo largo y ancho de la comarca, pero la misma suerte corren otros animales que son abandonados por otras causas. Protección Civil recoge algunos. Si en unos días no aparece alguien que quiera llevarlo para casa acuden al veterinario que hace un informe y les pone una inyección letal.

En estos casos reconocen que cuando un perro es bonito o tiene alguna característica que lo convierte en atractivo no suele tener problema para encontrar una familia. Los feos o los que son poca cosa acaban casi siempre muertos.

Naturviva reclama desde hace años la creación de una perrera comarcal que se haga cargo de estos animales y donde los cuiden de forma adecuada. La mancomunidad dezana tiene en proyecto.

La asociación ecologista agolense ha expresado su interés en hacerse cargo del cuidado de estos animales abandonados, que al no existir este tipo de instalaciones acaban en muchos casos vagabundeando comida por los pueblos teniendo como única casa el cielo raso o siendo sacrificados.