Una docena de profesores de bachillerato de A Estrada y Lalín sacaron las aulas a la calle para protestar contra la reforma
21 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Una docena de profesores de los cuatro institutos que imparten enseñanzas de bachillerato en los municipios de A Estrada y Lalín secundaron ayer la protesta convocada por el sindicato CIG-Ensino contra el anteproyecto del nuevo decreto de bachillerato diseñado por la Xunta. Lo hicieron sacando las aulas a la calle e impartiendo sus clases al aire libre, en los patios de los centros. La meteorología acompañó y la jornada educativa se desarrolló con temperatura agradable y normalidad docente.
La mayor parte de los profesores que secundaron las protestas fueron de las ramas de Historia y Filosofía, las dos más afectadas directamente por las reformas anunciadas. No obstante, en el acto reivindicativo tomaron parte también solidariamente profesores de otras especialidades, como Lingua galega o Tecnología.
Los profesores iniciaron la jornada al aire libre explicando a sus alumnos el motivo de la protesta y resumiendo los puntos esenciales de la reforma que se está fraguando en el bachillerato. Acto seguido, continuaron explicando sus temarios.
El anteproyecto del decreto de bachillerato que concretará en Galicia los postulados de la LOE contempla la implantación de una nueva asignatura: Ciencias do mundo contemporáneo. Inicialmente, esta asignatura tenía previstas tres horas semanales de docencia. Para hacerle hueco, Educación apostó por reducir una hora semanal a las asignaturas de Educación Física, Historia y Filosofía, dejando la primera materia con una sola hora semanal, la segunda con tres y la tercera con dos. Las protestas por la reducción de la Educación Física a una hora semanal llevaron a la Consellería a proponer la reducción de la nueva asignatura a dos horas semanales, robándole una a Historia y otra a Filosofía. Los profesionales de estas áreas se oponen. Consideran necesario mantener las tres horas semanales de Filosofía y las cuatro de Historia que se imparten en la actualidad.
La CIG propone que se conserven las horas actuales de estas materias y que las dos de la nueva asignatura se ganen eliminando la asignatura de Religión del catálogo curricular. Su propuesta es convertir Religión en una asignatura optativa que no compute en el cálculo de horas lectivas semanales. De esta forma, los alumnos que lo deseasen podrían cursarla a mayores del resto de las asignaturas, es decir, asistiendo a 34 horas semanales de clase en lugar de a las 32 obligatorias.
Otras de las reivindicaciones del profesorado es el refuerzo de las materias de tecnología y de música (que con la reforma pedirá la optativa Historia de la Música). Asimismo, los docentes reclaman que en todos los centros se impartan las dos modalidades de bachillerato en lugar de dejar esta cuestión a expensas de los recursos disponibles.