El propietario de la empresa Ibaser, José Luis Ferradás, expresaba ayer su ánimo de intentar salir adelante y apuntó que está preparando un plan de viabilidad. La firma, con sede social en Agolada y destinada a la fabricación de puertas, presentó suspensión de pagos. La causa: las deudas dejadas por las empresas que contrataron sus servicios. Entre ellas Proinsa, que les adeuda un millón de euros y a las que se suman otras tres firmas más con cantidades a deber más que respetables.
Ferradás significaba ayer que en Deza el impacto tanto laboral como de acreedores iba a ser mínimo y que no tenían acreedores en la zona. Al igual que hacían ayer otros de los afectados, se queja de la poca o ninguna ayuda que están recibiendo de los bancos y considera que la situación está siendo caótica. Un apoyo necesario para afrontar las enormes pérdidas generadas por la falta de cobro de trabajos. Ibaser forma parte de la asociación de acreedores de Proinsa creada en la zona, que anteayer hacía la misma reflexión. El portavoz del colectivo cree que a Ibaser le seguirán en poco tiempo otras empresas de la zona. La firma patrocina varios clubs deportivos, como el equipo de rugby de Lalín y el equipo de tercera autonómica de fútbol de Agolada. Ferradás señala en este sentido que los patrocinios se hacen efectivos por temporada y que Ibaser tiene pagados los suyos desde el principio de la campaña.