Un estudio proclama la necesidad «urgente» de un pabellón para atender las demandas de Compostela
28 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Santiago es la ciudad de Galicia más idónea para la celebración de exposiciones feriales y, sin embargo, es la única que carece de un recinto ferial apropiado para albergar este tipo de eventos. De acuerdo a un estudio sobre la situación ferial de Compostela elaborado por la consultora Gallegos y Cienfuegos como informe para la Consellería de Industria, el municipio capitalino supera a todas las localidades gallegas, incluido Vigo.
El trabajo analiza las principales urbes y villas feriales de Galicia (las siete ciudades y Vilagarcía, Silleda y A Estrada) en base a una docena de parámetros de medición. Se han tenido en cuenta la infraestructura hotelera, restauración, accesibilidad vial, aeropuerto, accesibilidad desde Galicia, accesibilidad desde España, Universidad, administración, atractivo turístico, ocio, industria y tecnología, actividad congresual y recintos feriales.
Con puntuaciones entre 1 y 5 para cada parámetro, el resultado final arroja una valoración de 54 puntos para Santiago, seguida de cerca por Vigo (52) y A Coruña (49). A mucha distancia (Lugo es el enclave que ocupa el cuarto lugar con 33 puntos) se encuentran las demás localidades feriales. Silleda, aupada por la Xunta para cubrir la amplia área capitalina, reúne 25 puntos.
El dato no ha sido suficiente para la Consellería de Industria promoviese el pabellón ferial que necesita la capital gallega, que ve cortadas sus alas para el desarrollo de programas feriales de alcance al no disponer de recintos adecuados. El estudio destaca que la «principal debilidad de Santiago es la inexistencia de un recinto ferial adecuado a las demandas del mercado ferial».
Y pese a los numerosos factores y circunstancias favorables para la celebración de eventos «sin un contenedor adecuado para la actividad ferial, el conjunto de fortalezas que presenta la ciudad, de poco sirve». El informe de más de cien páginas de la consultora concluye la necesidad «urgente» de un recinto específicamente diseñado «que se ajuste al máximo» a las demandas de la ciudad.