La oposición de Silleda coincidió ayer en acusar al gobierno de actuaciones irregulares, aunque por distintos motivos. El PP alude a la contratación fuera de ley de obras en la Casa de Cultura de Bandeira y el BNG de incumplir el acuerdo plenario relacionado con las pistas que se solicitan a Medio Rural para mejorar, ya que varió la relación de obras incluidas. Advierte a la alcaldesa, Paula Fernández, que ella es la encargada de velar por la ejecución de los acuerdos de la corporación y que su incumplimiento «conleva responsabilidades administrativas, civiles e penais».
El portavoz del PP, José Fernández, entiende que la adjudicación de las obras de ampliación de la Casa de Cultura de Bandeira puede ser fraudulenta al no ajustarse a lo establecido por la ley. Recuerda que la normativa exige que la contratación de estas obras, que ascienden a 120.000 euros, sea por concurso, cuando el nuevo gobierno lo hizo mediante un procedimiento negociado. Además, indica que la partida viene de Cultura, por lo que ésta debería fiscalizar el procedimiento ya que puede verse «salpicada nunha grave situación de ilegalidade».
El PP indica que el gobierno no dijo a dos empresas silledenses porque había desestimado sus ofertas e indicó que pedirá el expediente. Señaló que si no justifican esta actuación, impugnará el acuerdo. Ve tras estas «continuas irregularidades», siempre hay un «envoltorio sospeitoso de amiguismo».
Evitar pérdida de ayudas
La alcaldesa, Paula Fernández, ya salió ayer al paso de las acusaciones de los populares. En este sentido, justificó el procedimiento negociado para no perder la ayuda que le concedió Cultura. «O período de vixencia da axuda da Xunta remataba o 30 de novembro e os diversos trámites administrativos imposibilitaban facer un concurso en tempo, polo que chegamos a un acordo coa Consellería para non perder esa subvención», respondió la regidora. Además, señala que se envió a las empresas a que presentaran sus propuestas y sólo lo hicieron cuatro.