Crespo marcó a Otero en el debate e incluso le recriminó el cambio en los estatutos que pactó
06 dic 2007 . Actualizado a las 02:00 h.El pleno de la Mancomunidade de Terras do Deza evidenció la indefinición que la persigue desde su inicio y su falta de rumbo. Una situación que quedó plasmada tanto en la improvisada elección del vicepresidente como en la aprobación de la modificación de los estatutos para reajustar irregularidades que se estaban produciendo, caso de los cambios de integrantes o la presencia del alcalde de Rodeiro. Ésta última incluso provocó diferencias entre el presidente, Jesús Otero, y el lalinense Xosé Crespo.
El debate para la aprobación del presupuesto del 2007, con duras críticas de la oposición, especialmente del BNG que acusó al PP de llevar al órgano a «un coma constante», casi quedó en un segundo plano. La modificación de los estatutos del órgano para permitir tanto la presencia del alcalde Manuel Salgado (su partido no tuvo el 5% de los votos exigidos para lograr representación) como los cambios de titulares por suplentes -ayer incluso hubo intercambio en la misma sesión entre los populares- originó diferencias en el seno del PP, que tiene mayoría. Mientras la representante del BNG, Carme Fidalgo, argumentaba su desacuerdo con el cambio de la representatividad, Crespo solicitaba a Otero por lo bajo que dejase sobre la mesa la cuestión, ya que entre otras razones sólo estaba beneficiando al PSOE. Sin embargo, el presidente le recordó que ya había había pacto previo, argumento que Crespo consideró. Eso sí, después dejó claro que no le había gustado. Cuando Otero en su intervención indicó que era un pacto entre «o PP e o PSOE que beneficia a eles, pero neste aspecto somos un pouco máis...», Crespo concluyó la frase con un «aparvados».
Una situación similar se produjo al elegir vicepresidente, puesto que ya había quedado vacante en la toma de posesión. Los populares habían decidido justo antes de iniciar la sesión proponer al lalinense Camilo González Bodaño. Sin embargo, a la hora de la votación y con la regidora silledense, Paula Fernández, postulándose como vicepresidenta, Crespo planteó inicialmente la retirada de su candidato con el consentimiento de Otero para darle este puesto a la silledense. Al final, decidió no hacerlo por las consecuencias que podría tener en caso de ausencia del regidor cruceño.
Crespo, que marcó a Otero en el debate, quiso cerrar el pleno solicitando a todos los representantes «que tomemos conciencia da Mancomunidade», puesto que no puede entenderse como concello de concellos porque si continúa siendo así «cargámola en tempo de nada». Fue crítico con el presupuesto, pero dijo que era normal en la Mancomunidade. También lanzó pullas a los regidores de Silleda y Rodeiro, lo que evidenció las primeras fricciones debido a que el PP perdió la mayoría en la junta de gobierno local. Así, le reprochó que ayer votaran contra el presupuesto después de no decir nada en el encuentro mantenido la semana pasada. La regidora socialista le recordó que entonces sólo le habían presentado la propuesta y que fue la que más se interesó. Además, pidió que el respeto y consenso que pedía Crespo fuera «recíproco» en todas las cuestiones. Al concluir la sesión, Crespo citó a todos los regidores.