La subida del IBI de Lalín supera ya la previsión del Concello para 2010

DEZA

La corporación municipal de Lalín debate esta mañana la subida de impuestos y tasas prevista para el próximo ejercicio. Entre todas ellas, se anuncia una rebaja : la del IBI, o como se conoce popularmente, la contribución. Se trata de una disminución progresiva de una centésima de punto en el tipo impositivo, que comenzó a aplicarse en el año 2005. Pese a ello, el recibo de contribución que pagan los vecinos mantiene una imparable marcha ascendente, desde la revisión catastral efectuada en el año 2003, y que entró en vigor al año siguiente.

De esta manera, el alza superó ya este año la previsión expresada en febrero del 2004 desde el gobierno local para el año 2010: a preguntas del BNG, el gobierno local estimaba que la subida sería del 35 al 40% para 2010. Pero un piso medio, de 75 metros cuadrados, pagó en Lalín este año 110,95 euros de contribución, esto es, un 45% más -34 euros- que los 76,56 que pagaba en el 2003. Y el próximo año, el recibo volverá a subir, por más que el gobierno local rebaje el tipo del 0,47 actual al 0,46.

¿Por qué continúa subiendo la contribución, pese a la rebaja del tipo impositivo? Porque es mayor el crecimiento de la base liquidable del IBI. En el año 2003, una nueva ponencia de valores sustituyó a la aprobada en el año 1990. Los nuevos valores para cada construcción llegaron casi a duplicar los que regían hasta entonces: el temido catastrazo estaba asegurado.

Desde el gobierno municipal, se decidió entonces jugar con dos factores para amortiguar el impacto de la nueva ponencia: por una parte, prorratear a lo largo de diez años la influencia del nuevo valor en el recibo. De esta manera, cada ejercicio la base liquidable del IBI se incrementa en un 10%, hasta que en el 2014 sea la misma que el valor catastral del inmueble. Y, por otro lado, actuó sobre el tipo impositivo del IBI, con rebajas anuales de una centésima partiendo del 0,5 que regía en 2004: en el año 2014, cuando la base liquidable estará al máximo, el tipo habrá llegado al 0,4, el mínimo legal.

¿Qué ocurre entre tanto? La subida de la base catastral es muy superior a la reducción del tipo, y los recibos de los lalinenses suben en torno al 10% cada año. Sólo una mayor rebaja del tipo -el BNG propone fijar ya el 0,4- podría frenar la silenciosa pero inexorable subida del IBI.