¿Tiene la ciudad la infraestructura necesaria para la pasarela gallega que quiere la Xunta? De momento, entre Cibeles y Pontus media un abismo. Estas son las cifras
30 ago 2007 . Actualizado a las 02:00 h.Comparar los números que mueve una pasarela como Cibeles con los de Pontus Veteris da como resultado una diferencia más abismal que la relación de fuerzas entre David y Goliat. Basta con decir que los 160.000 euros del «espartano» -en las propias palabras de los responsables de la Cámara de Comercio- presupuesto del desfile pontevedrés supone casi sólo lo que se gastan en Madrid en la contratación del servicio de transporte del llamado programa de periodistas extranjeros invitados, el de peluquería y el de maquillaje, que, como podrán suponer, representa a su vez una ínfima parte del montante total de Cibeles. En su última edición, celebrada en febrero, (la próxima arrancará el 17 de septiembre), la pasarela madrileña, que ya ha cumplido los 22 años, atrajo a 14.186 personas, entre compradores, prensa e invitados, que se pasaron por la carpa instalada en el parque del Retiro para conocer las creaciones de los 35 diseñadores participantes, con un total de 29 desfiles. Fuentes de la organización destacaron que unas mil personas se acreditaron en esa edición, de las que seiscientas eran de medios de comunicación. Respecto al presupuesto que maneja la semana madrileña, era hace dos años de cuatro millones de euros. Con bastante más (7,4 millones de euros) la antigua pasarela Gaudí echó el cierre porque, a consideración del Gobierno catalán, el modelo estaba obsoleto y no generaba negocio. Después de 080, Barcelona se ha quedado con Gaudí Novias, que recibe una subvención de la Generalitat de 1,8 millones de euros. Alrededor de 12.000 personas entre periodistas y profesionales del sector visitaron la última edición. La organización destaca que busca alojamiento en Barcelona sólo a invitados extranjeros y de medios de comunicación de otras zonas de España, mientras que los asistentes de Cataluña se desplazan desde la propia comunidad. Este es precisamente uno de los argumentos esgrimidos desde la Cámara de Comercio para justificar las posibilidades de Pontevedra a la hora de acoger un evento de este tipo, pese a que la capital tiene sólo infraestructura hotelera para acoger a unas 700 personas. Charo Lorenzo, secretaria de la entidad, significó que en la actualidad muchos de los 3.000 invitados que mueve Pontus Veteris ya se alojan en otras ciudades gallegas. «Muchos de nuestros invitados vienen de Lugo o de Oporto o también de A Coruña -señaló Lorenzo-. Algunos duermen aquí y otros se desplazan. En Pontevedra y Vigo hay infraestructura hotelera. Por ejemplo todas las modelos que tenemos y que se desplazan están encantadas con esta ciudad, porque es muy cómoda para ellos. Eso de que puedas ir caminando al recinto ferial y luego al hotel, pues es más cómoda que otras. Luego, hay que pensar que A Coruña nos puede parecer que está lejos, pero es hora y media, y eso para una persona que vive en Madrid tarda eso al hotel donde tiene que realizar su trabajo y no sufre por ello. Y los gallegos tampoco debemos sufrir por eso. Creemos que Pontevedra merece que se le reconozca el trabajo hecho». «Tenemos alrededor esa infraestructura hotelera -apostilló el presidente de la Cámara, Ricardo Mirón-, no digamos la suficiente, pero sí tenemos».