En dos minutos | Custodia del Alto Ulla Los promotores de la custodia del Alto Ulla hacen un llamamiento a los institutos para que se sumen al proyecto que pretende dar a conocer y proteger parajes como el Sobreiral
19 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.?a entidad de custodia del Alto Ulloa empezó ya a dar sus primeros pasos. Después de la celebración hace unos días de un seminario sobre el tema en la Fundación Comarcal da Ulloa, los promotores de esta iniciativa han puesto ya manos a la obra para iniciar los trámites y cursar el papeleo necesario para hacer realidad el proyecto. Una iniciativa, que será pionera en Galicia, y que toma como referencia la Xarxa de Custodia del Territorio que nació en 1995. La idea partió unas décadas antes de iniciativas que se pusieron en marcha en Estados Unidos e Inglaterra. Uno de los promotores del proyecto, Marcial Barral, explicaba ayer la necesidad también de implicar a los centros de enseñanza. El primero fue el instituto de Melide que a través de la asociación Teiroa se comprometió a realizar actividades de promoción y conocimiento de la zona de custodia. Se pretende también de que se sumen otros centros, especialmente los institutos Laxeiro y Ramón María Aller de Lalín y colegios más próximos como es el caso del de Agolada con los que tomarán contacto. El proyecto de custodia, realizado a través de las fundaciones de Deza y Ulloa, protegerá unas 60 hectáreas de terreno. Una cifra que aún no está cerrada ya que a lo largo del proceso se podrán sumar los particulares, agrupaciones o entidades que quieran ceder alguna parcela o sumarse a la iniciativa. De momento el grueso del territorio lo aporta la comarca dezana. De estas son 25 hectáreas del Sobreiral do Arnego que ceden particulares y otras 25 en la zona de las Torrentes que aportan la comunidad de montes de Ramil-Basadroa e Outeiro. Precisamente los miembros de esta comunidad son el colectivo más numeroso dentro de los promotores. La agrupación la integran unas sesenta personas. A estos terrenos se añaden una parcela de una hectárea del balneario de Pambre, otra hectárea de Santiso que abarca el paraje donde crece la santolina melidense, una planta étnica propia de la zona y catalogada como tal. La empresa Milhulloa aporta otra hectárea dedicada a la herbología medicinal y ecológica y a otro tipo de cultivos ecológicos y una parcela que incluye un bosque de abedules en Santiso. La empresa Gimena Ingeniería SL se encargará de la gestión y de la búsqueda de ayudas para su financiación. Una de las ideas es solicitar actuaciones para la plantación de árboles nobles o el silvipastoreo, entre otras, a través de las unidades de gestión forestal que promueve la Xunta.