AL TRASLUZ | O |

11 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

ESTOS DÍAS han estado limpiado los márgenes de la N-525. Sorprende ver todos los residuos que quedan depositados. Las bolsas azules llaman especialmente la atención y dan una imagen bastante pobre ahora que las matrículas de vehículos procedentes de otros países es más frecuente. Desde hace once días este tipo de conductas resta puntos. Pero por lo que se puede ver en la carretera son los acompañantes los que arrojan la mayor parte de objetos. Algunos incluso deberían probar en alguna disciplina de lanzamiento porque consiguen que llegue muy lejos de la carretera. Así que, como a ellos no les afectará, pues no pasa nada. Los alrededores de los viales seguirán siendo un completo basurero. Pero hay más. Hace ya meses que los concellos elaboraron una lista con todos los basureros incontrolados existentes para proceder a su limpieza por parte de la Consellería de Medio Ambiente. Llegó el verano, la época más propicia para ir a pasear, y continúan ahí. Además, pueden propiciar que se almacenen todavía más residuos. Si ahí hay una lavadora tirada, por una más no pasa nada. Lo mismo pasa con los plásticos de silo. La falta de información sobre las fechas exactas de recogida provoca que en muchas ocasiones pasen meses en el mismo lugar sin que pasen a retirarlos. Y se preguntarán porqué hoy me acordé de la basura. Pues muy fácil. El calor de las últimas jornadas provoca que de los contenedores emanen unos olores muy desagradables. Tanto que en ocasiones es mejor cambiar de acera para no pasar al lado de ellos. Por no decir, cuando se levantan para arrojar una bolsa. Aguantar la respiración un buen rato para no tener que padecerlo. Y sin olvidarnos del medio rural, cuando los contenedores están a tope durante varias jornadas -ya que no hay recogida diaria- y el hedor ya se insoportable. Es lo malo del verano.