AL TRASLUZ | O |

25 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

LOS QUADS son los vehículos de moda en estos momentos. Sobre todo los fines de semana. El sábado y el domingo dejan su garaje y salen a la conquista del territorio. Si uno va a dar un paseo por el monte allí están, si se camina por una calle, también se los encuentra, si vas por la carretera tampoco faltan. Pequeños y mayores, mujeres y hombres, aunque es cierto, que estos últimos son mayoría, son sus conductores. Me sorprende su velocidad, aunque reconozco que nunca he subido en ninguno y no sé las sensaciones que producen. Debo ser ya de las pocas personas que no los probé ni por carretera ni por el monte en las comarcas. Quizás algún día de estos me atreva. Ayer me acordé de estos vehículos. Era martes pero por Lalín un joven conducía uno. Me sorprendió porque no es habitual verlos por la semana y me cabreó. El enfado no fue porque estuviera utilizándolo un día en el que yo no me lo esperaba si no porque estaba cruzando un paso de peatones junto a más personas y el conductor del quad ni se inmutó. Siguió a la misma velocidad e hizo caso omiso de la señalización. Y eso es lo que me molesta, que se olviden de que otras personas pueden estar utilizando el mismo espacio y se llevan un buen susto. Ayer fue en Lalín, pero cuando estás paseando tranquilamente por pistas rurales también pasa lo mismo. Llegan algunos de los pilotos de quad -no se puede generalizar- y te dan un buen susto cuando los encuentras en plena curva a toda velocidad a punto de embestirte. También me cabrea cuando los que andan en bicicleta, que cada vez son menos, utilizan las aceras para circular. Vamos, que no es culpa de los quads -que incluso pueden llegar a gustarme-, es de que los que van el volante y se olvidan de que hay que respetar las de normas de tráfico y actúan como si éstas sólo estuviesen puestas para los conductores de turismos, camiones y motos.