AL TRASLUZ | O |
27 mar 2006 . Actualizado a las 07:00 h.ES INCONCEBIBLE que el cámping de Medelo lleve cerrado más de cuatro años. Una inversión millonaria, de la que sólo se aprovecha una mínima parte. Podría pasar los dos primeros años, ya que las instalaciones estaban inmersas en un proceso judicial, pero en los dos últimos ya no hay perdón. Ni para la Xunta, propietaria de las instalaciones, ni para el Concello, por no instar a ésta a que se pongan en valor ya. Ambos deberían ruborizarse por tener el cámping así y no buscar fórmulas que aprovechen su potencial. Pasado mañana va a pleno la segunda petición del Concello para que le cedan la gestión de las instalaciones. Llega cuando ya se ha perdido mucho tiempo: un Año Xacobeo (2004) y dos veranos para una infraestructura que es un servicio único en la zona. Se inicia un nuevo proceso. El primero, cuando en el 2002 la corporación aprobó una moción del BNG en el mismo sentido, no dio sus frutos. El Xacobeo llegó a enviar un convenio para que el Concello gestionase la instalación a principios del 2004 pero ni tan siquiera llegó a firmarse por las dudas del Concello y porque después el Xacobeo volvió a plantearse continuar él con la titularidad y sacarla a concurso. El cambio de gobierno autonómico hace nueve meses tampoco trajo novedades para Medelo. El acuerdo plenario del próximo jueves será el primer escrito que le llegue al bipartito. Esperemos que no pasen otros dos años sin tomar decisiones y con las instalaciones sólo para dar servicio a los peregrinos cuando tiene capacidad para quinientos campistas. Lo peor es que el ejemplo de Medelo no es el único en Silleda. El monasterio de Carboeiro sigue sus mismos pasos. Se cumplen tres meses de que las obras concluyeron en el monumento y la falta de diálogo entre Cultura y Concello lo mantiene cerrado. Y nadie mueve ficha para poner fin a esta situación.