Crónica política | La carrera sucesoria en el PP El anuncio de Baltar de supeditar su apoyo a que logre el 50% de los avales en la provincia obliga al político de Deza a intensificar su campaña frente al aparato del partido
21 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?icen quienes le conocen bien en su tierra natal que Baltar no se casa con nadie. Es un animal político y, como tal, sabe otear el horizonte como nadie para moverse antes de que los acontecimientos se produzcan. Y el señor ourensano ha debido atisbar dificultades para su amigo del alma. Al menos era la lectura que ayer se hacía en círculos populares dezanos respecto a las declaraciones de Baltar que siembran un nuevo obstáculo en la carrera emprendida por Cuíña para aspirar a sustituir a Fraga al frente del PPdeG. Si no le faltan detractores en ese pulso, su principal apoyo -amén de su amigo Cacharro- ha puesto precio a su respaldo: el político de Deza deberá lograr al menos el 50% de los avales en su provincia. Una nueva piedra en un camino en permanente pendiente. Su ya intensa campaña de presentaciones, reuniones, cónclaves y movimientos precongresuales se debería intensificar por parte de Cuíña en su propia provincia. Y todo ello contrarreloj, ya que este jueves se deben presentar a las juntas locales los candidatos para designación de compromisarios. En este punto, hay tres enigmas a resolver. Y el primero es evaluar si Cuíña logrará esos 330 compromisarios que le reclama Baltar para recibir el apoyo ourensano en el congreso de enero. Lo tendrá difícil ya que el aparato del partido se está volcando con Núñez Feijoo empezando por el propio presidente provincial, Rafael Louzán. Ni siquiera tendrá el 100% de los avales de Deza y Tabeirós, donde ha habido tibieza al menos pública para posicionarse con el gladiador de Filgueira. Y no hay que olvidar que López Veiga tiene también su pequeña parcela. La segunda cuestión es si Baltar daría marcha atrás y se mantendría con Cuíña, todo ello sin olvidar que no logrará arrastrar a todo Ourense aunque saque el látigo. Y, tercera: ¿habrá reorganización de aspirantes antes del congreso? No se descarta. Y aquí sí que las cábalas son tan variadas que resulta difícil saber si el político dezano lograría un buen posicionamiento. Antes, deberá salvar el obstáculo que le ha puesto, por sorpresa, su amigo Baltar.