Lalín estudia la firma de un convenio con O Carballiño, Ourense o Santiago de Compostela En la zona no hay ninguna perrera y en la mayoría de los casos el servicio de recogida no existe
19 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?inguno de los municipios de las comarcas de Deza y Tabeirós-Terra de Montes disponen de perrera o un servicio articulado como tal de recogida de canes abandonados. De esta tarea se encargan en la mayoría de los casos los miembros de Protección Civil de cada municipio. En Lalín, la concejalía de Medio Ambiente estudia la posibilidad de firmar un convenio con alguna perrera que se pueda hacer cargo de los animales. De momento han solicitado información sobre las condiciones de un posible convenio y el coste a los concellos de Ourense, O Carballiño y Santiago, que disponen cada uno de ellos de una perrera municipal. El edil de Medio Ambiente de Lalín, José Iglesias, señala que para el Concello los canes abandonados suponen un gasto y es necesario articular este servicio de algún modo y que no fuera Protección Civil quien se encargara de estas tareas, porque aunque normalmente se trata de animales mansos, puede darse el caso de perros agresivos bien porque sean asilvestrados o porque reaccionen de esa forma al intentar atraparlos. Los concellos están obligados por ley a recoger los perros abandonados. En el artículo 24 de la Ley 1/1983 se establecen las normas para la protección de animales domésticos y salvajes en cautividad. En el apartado relativo a los perros abandonados se indica que los ayuntamientos tienen que recogerlos y retenerlos hasta que sean reclamados, acogidos o sacrificados. Si el animal no está identificado están obligados a retenerlo y cuidarlo por un período de veinte días en centros de recogida y pasado ese tiempo podrán darles el destino que consideren, incluido el sacrificio. Si el animal cuenta con una identificación, el Concello debe hacerse cargo de él y el dueño tendrá de plazo diez días, una vez avisado, para recoger al perro y deberá abonar los gastos originados por la estancia del perro en las dependencias municipales.