Inquietud general por el transporte de leche y el suministro a las granjas

La Voz

DEZA

?os ganaderos están asustados. El mayor impacto local de una huelga dura apuntaría al vacuno, al porcino y a las aves. Son muchos los miles de toneladas de carne y leche, los miles de cerdos y los miles de pollos que se mueven semanalmente por las carreteras locales hacia el mundo y también los miles de toneladas que mueven las fábricas de piensos que pueden quedar en fábrica o que ni siquiera se fabrican por falta de materias primas que no salen de puerto. El sector comienza a reclamar acuerdos que eviten problemas de calado económico en un sector ya en crisis. Ayer se hacían oir en este sentido los ganaderos y también organizaciones como Unións Agrarias y Xóvenes Agricultores. Antecedentes locales La zona conoce bien el impacto de las huelgas. Ya vivió varias. El recinto ferial totalmente vacío ya se vivió en el año horrible del 2001, cuando se acumularon huelgas, aftosa y vacas locas. Sólo en vacas en el 2001 un parón de cuatro semanas por culpa de una tasa de Mer había supuesto perder un volumen de negocio de 80 millones de pesetas. Hoy serían muchos más. Además, mantener el ganado en granja también tiene costes añadidos.