Crónica | El eclipse anular cautivó el interés de los vecinos de la zona En múltiples colegios e institutos de Deza y Tabeirós se vivió ayer de forma especial un eclipse que desabasteció a las ópticas que vendían gafas para ver el fenómeno
03 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Todos mirábamos ayer al cielo, algunos esperando que después del fenómeno especial que protagonizaron el sol y la luna, llegue otro más habitual aunque últimamente se prodigue poco: la lluvia, deseada sobre todo por los agricultores en un año de gran sequía. El eclipse anular que se vivía la pasada jornada había levantado gran expectación en Deza y Tabeirós-Montes. Sirva como dato que algunas ópticas acabaron con las existencias en pocos días y tuvieron que reponer material para los aficionados a este espectacular fenómeno. Pero sin duda los que más se acercaron a los entresijos de esta «batalla» en la que la luna le resta protagonismo al astro rey por unos minutos fueron los estudiantes de las comarcas. Desde hace días se preparaban unidades didácticas y se abordaba en las aulas los detalles en torno al eclipse. Por ello quizás fueron los principales protagonistas ayer, eso sí, equipados adecuadamente con gafas especiales para evitar los riesgos que suponía mirar sin protección. Aunque seguro que más de un vecino de la zona se saltó a la torera los consejos de los expertos y no se perdió esta cita histórica -la próxima no tendrá lugar hasta el 2026- en directo. Algunos optaron por otros medios, desde la televisión a Internet, donde se multiplicaron ayer las webcam que transmitían en tiempo real el fenómeno astronómico. Los más pequeños recibían en la clase las explicaciones de los profesores, generando inquietud hacia los astros y este tipo de espectáculo visual. Los más mayores abandonaban los centros para ver el eclipse, mientras que en muchos puntos de la zona se acudía a telescopios y otros aparatos más caseros para observar con garantías. Incluso alguna óptica, como ocurría en Forcarei, ponía a disposición de todos los interesados un telescopio para que nadie se perdiera ese duelo entre el astro rey y el satélite lunar.