A CONTRAPELO
05 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.TRAS CONCLUIR las vacaciones de agosto, el pasado día 31 regresé a Lalín. Y, al girar desde la Circunvalación hacia O Regueiriño para ir a casa, me sorprendió el cambio sufrido en apenas unas semanas por este enclave. Ahora luce una escultura made in Andorra que podría inaugurarse durante las fiestas de finales de mes. Las obras del nuevo edificio judicial siguen a relativo buen ritmo, dada la imposibilidad de que estén para esas mismas fechas festivas como en su día pidieron Palmou y Crespo a la empresa adjudicataria. Pero sin duda lo que más me impactó fue el impulso del sector constructivo, con varios bloques de edificios ya en marcha. Decía en su día el alcalde que en pocos años O Regueiriño será espejo del nuevo Lalín. Quizás sea en menos, eso sí, con la duda de cuándo estará el nuevo consistorio de Mansilla y Tuñón.