Ser mayor en soledad

DEZA

Reportaje | Las dificultades de la tercera edad El aislamiento y la imposibilidad de ser autosuficientes son parte de los problemas que afectan a algunos ancianos, y que se intentan paliar desde los servicios sociales

08 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

La soledad y los problemas que se derivan de ella son parte de las dificultades a las que se enfrentan cada día muchos ancianos. Aunque cada vez son más los que recurren a los programas que ofrecen los servicios sociales, todavía hay mayores con un fuerte sentimiento de privacidad que se resisten a aprovechar las ayudas y servicios que las instituciones les brindan. La vida cotidiana de muchos de los mayores que viven solos va acompañada en ocasiones de un cierto riesgo entrañado por las dificultades de seguir siendo autosuficiente. Es entonces cuando los servicios sociales se hacen indispensables en la labor de intentar mejorar esa situación, al tiempo que prestan apoyo a los mayores que viven acompañados, pero que pasan buena parte de su tiempo solos. Aunque hay variedad de casos, y cada vez hay más ancianos que solicitan directamente la ayuda, familiares y vecinos siguen siendo un pilar básico a la hora de requerir el apoyo social de los distintos departamentos y también cuando se trata de dar la voz de alarma, como se demostró el pasado fin de semana en Lalín. ?l Concello lalinense pone a disposición de los mayores del municipio varios sistemas de ayuda de los que les informan desde el departamento de Benestar Social, y que son aprovechados por un buen número de vecinos. Más de 70 mayores se benefician actualmente del servicio de teleasistencia, mientras que otros 70 son beneficiarios de la ayuda a domicilio. Plazas en la residencia lalinense así como el centro de día se suman a la oferta de ayuda que se presta a los ancianos del municipio. En octubre de 1999 se puso en marcha en Lalín el servicio de teleasistencia del que actualmente disfrutan más de 70 mayores, y que permite a los ancianos notificar las incidencias que les afectan. Los mayores, de los que buena parte habitan en parroquias del municipio, disponen de una pulsera o cadena conectada al teléfono y a una centralita que les permite informar de cualquier incidencia que les ocurra, o, al menos, dar aviso de que precisan ayuda. Es entonces cuando se notifica al vecino más cercano o a la persona de confianza más próxima que el anciano necesita auxilio. El servicio de atención doméstica y los cheques asistenciales son otra opción para todos aquellos que, queriendo vivir en su casa, precisan algún tipo ayuda. Respuesta institucional Para la concejala de Benestar Social, Lucita Villar, las distintas medidas que se ofrecen desde el Concello resultan esenciales a la hora de dar respaldo a los ancianos, aunque hay casos en los que ellos mismos pueden llegar a rechazar la ayuda. Según la concejala, «o servicio de teleasistencia é un excelente recurso co que contamos, e co que os usuarios están moi satisfeitos, ao igual que a axuda no fogar e os demáis servicios que poñemos a disposición dos anciáns».